Putin reivindica el papel decisivo de la URSS en la derrota del nazismo
El acto conmemorativo se abrió con la entrada solemne en la plaza de la Bandera de la Victoria, el estandarte de la División 150 del Ejército Rojo que hace 60 años fue izada sobre el Reichstag humeante y marcó la caída de Berlín
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reivindicó hoy el papel decisivo de la Unión Soviética en la derrota del nazismo y el desenlace de la II Guerra Mundial, "Con la liberación de Europa y la batalla por Berlín, el Ejército Rojo puso el punto victorioso a la guerra", dijo Putin en un breve discurso desde la tribuna en la plaza Roja, que fue el principal escenario de los festejos del 60 aniversario de la derrota del nazismo. En los años de la guerra la Unión Soviética perdió a "decenas de millones de sus ciudadanos", pero también recalcó que Rusia jamás ha dividido la victoria en "la nuestra y la ajena". El acto conmemorativo se abrió con la entrada solemne en la plaza de la Bandera de la Victoria, el estandarte de la División 150 del Ejército Rojo que hace 60 años fue izada sobre el Reichstag humeante y marcó la caída de Berlín. En las tribunas, más de medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno, incluidos los presidentes de Estados Unidos y Francia y también el primer ministro de Japón y el canciller de Alemania, saludaron con aplausos el paso de la enseña, una bandera roja con una estrella y la hoz y el martillo. En su discurso Putin recordó que la Segunda Guerra Mundial se vieron involucrados 61 países y casi el 80 por ciento de la población del planeta. "Pero los acontecimientos más cruentos y decisivos que determinaron el drama y el desenlace de esa guerra inhumana tuvieron lugar en el territorio de la Unión Soviética", subrayó. El presidente ruso tuvo palabras de reconocimiento tanto para los aliados de aquella guerra, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y otros países de la coalición, como para el "valor de todos los europeos que lucharon contra el nazismo", incluidos los "antifascistas italianos y alemanes". El himno nacional acompañado por salvas de artillería precedió a la parada militar, que fue protagonizada por unidades uniformadas y armadas como hace 60 años. Infantes, zapadores acompañados de perros, tanquistas, marinos y hasta la caballería cosaca volvieron a lucir en la plaza Roja las banderas de las 60 unidades más gloriosas del Ejército Rojo, al son de marchas militares de tiempos desde Pedro el Grande, la I Guerra Mundial y hasta la Gran Guerra Patria, como llaman en la antigua URSS la contienda contra la Alemania nazi. El momento más emotivo, que los presentes en las tribunas saludaron de pie y con ovaciones, fue la aparición en la plaza de los veteranos de guerra a bordo de camiones que recordaban los vehículos de hace 60 años. Putin aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a preservar el orden mundial "basado en la seguridad, la justicia y una nueva cultura de relaciones que impida la repetición de guerras calientes o frías". "La historia nos enseña que Estados y pueblos debe hacer todo para no dejar pasar el nacimiento de nuevas doctrinas mortíferas, el crecimiento de nuevas amenazas", dijo el presidente ruso, que hizo hincapié en "las amenazas reales del terrorismo". El jefe del Kremlin resaltó que "las lecciones de aquella guerra enseñan que la colaboración con la violencia y la indiferencia conducen a horribles tragedias de escala mundial". Putin dijo que la "histórica reconciliación" de Rusia con Alemania es "uno de los logros más valiosos de la Europa posbélica, un digno ejemplo para la política mundial contemporánea". Al término del desfile, en el que también participó la aviación, los jefes de Estado y de Gobierno con sus respectivas comitivas depositaron claveles al pie de la tumba del Soldado Desconocido. "Para los pueblos de la antigua URSS (el 9 de mayo) siempre seguirá siendo día de la gran gesta del pueblo y para los Estados de Europa y del planeta entero, día de la salvación del mundo", enfatizó hoy Putin.




