Terroristas preparaban otro ataque en EEUU paralelo al de 11-S
Un grupo terrorista preparaba ataques contra instituciones financieras de Estados Unidos, mientras Al Qaeda cometía los atentados del 11 de septiembre de 2001, según revelan documentos judiciales
Un grupo terrorista preparaba ataques contra instituciones financieras de Estados Unidos, mientras Al Qaeda cometía los atentados del 11 de septiembre de 2001, según revelan documentos judiciales. Los objetivos de dichos ataques iban a ser la Bolsa de Valores de Nueva York e instituciones financieras de esa ciudad, del vecino estado de Nueva Jersey, de la capital de EEUU, así como edificios cercanos al Pentágono, en la zona metropolitana de Washington. La existencia de esa segunda conspiración para atentar contra territorio estadounidense quedó al descubierto al hacerse pública el martes la presentación de cargos contra tres británicos acusados de participar en ese complot. Sin embargo, los documentos de la acusación no establecieron si existía alguna vinculación directa entre los autores de los atentados del 11 de septiembre y este segundo grupo terrorista. El ataque del 11-S fue perpetrado por 19 terroristas que secuestraron cuatro aviones de pasajeros y los lanzaron como proyectiles contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, cerca de la Bolsa de Valores, y contra el Pentágono, en Washington. Un cuarto aparato cayó en una zona rural de Pensilvania. Ese atentado, el más cruento de la historia, se cobró la vida de unas 3.000 personas y llevó al Gobierno estadounidense a lanzar una guerra global antiterrorista que tuvo como consecuencias directas la ocupación de Afganistán y la intervención militar en Irak. Según los documentos judiciales, los tres británicos están detenidos en el Reino Unido desde agosto del año pasado, cuando se les encontró en posesión de material sospechoso durante una investigación simultánea. Aunque no se sabía en qué etapa estaban los planes terroristas, en esa ocasión el Gobierno de EEUU declaró la "alerta naranja", el segundo grado en una escala de cinco de medidas antiterroristas, para Washington, Newark y Nueva York. "Esta acusación formal es un mensaje que habla sobre nuestra determinación de luchar contra los terroristas", dijo James Comey, subsecretario de Justicia durante una conferencia de prensa el martes. Cuando el Gobierno aumentó el nivel de alerta, el Departamento de Justicia de Estados Unidos contaba con "alertas creíbles" sobre posibles planes de la red terrorista Al Qaeda para perpetrar atentados contra instituciones financieras en Nueva York, Washington y Nueva Jersey. Y, según Comey, esa conspiración estuvo "viva y activa hasta agosto de 2004. La primera pista sobre el complot terrorista contra EEUU fue dada por la policía de Pakistán, cuyos agentes requisaron una computadora en la que encontraron información sobre las actividades de los presuntos conspiradores. Las autoridades de Pakistán alertaron de inmediato a la policía británica que arrestó a ocho personas, entre ellas los tres británicos identificados como Dhiren Barot, también conocido como Esa o Issa al Hindi; Nadeem Tarmohamed y Qaisar Shafi. Las autoridades estadounidenses consideran que Barot puede ser un importante elemento de Al Qaeda, que en el Reino Unido ha sido acusado de estar en posesión de planes de reconocimiento de instituciones financieras y documentos con información sobre explosivos y sustancias químicas venenosas y otros materiales. Según la acusación, se trataría de materiales "del tipo que probablemente sería útil para quien se prepara para cometer un acto de terrorismo". Fuentes judiciales dijeron que los tres británicos pueden ser condenados a cadena perpetua si se les declara culpables de conspiración para utilizar armas de destrucción masiva contra Estados Unidos. El Departamento de Justicia ha indicado que EEUU pedirá la extradición de los tres una vez que haya concluido el juicio que se les sigue en el Reino Unido.




