Millones de mujeres y niños mueren por no tener acceso a los servicios médicos
Cientos de millones de mujeres y de niños no tienen acceso a cuidados médicos que pueden salvar vidas, lo que provoca cada año la muerte de 530.000 mujeres durante el embarazo o parto, y de 4 millones de niños en sus primeros días de vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Cientos de millones de mujeres y de niños no tienen acceso a cuidados médicos que pueden salvar vidas, lo que provoca cada año la muerte de 530.000 mujeres durante el embarazo o parto, y de 4 millones de niños en sus primeros días de vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su informe anual, presentado con ocasión del Día Mundial de la Salud, la OMS recalca que la mortalidad podría reducirse considerablemente con la extensión de ciertas intervenciones médicas esenciales dirigidas sobre todo a la mujeres y niños. Los cuidados deberían empezar antes del embarazo y prolongarse durante el parto y los primeros años de vida del niño, recalca la agencia de las Naciones Unidas. Además de las cientos de miles de mujeres que fallecen en la etapa de la gestación o en el momento del parto, hay 10 millones de niños que fallecen antes de cumplir cinco años y tres millones de bebés nacen muertos, según las investigaciones de la OMS. El informe -titulado "Hagamos que cada madre y niño cuente"- indica que anualmente se registran 136 millones de nacimientos en el mundo y alerta sobre el hecho de que en los países en desarrollo menos de dos tercios de las mujeres son atendidas en el parto por personas competentes. En las naciones más pobres esa proporción desciende aún más y sólo comprende a un tercio de las gestantes. "Esto es lo que hace la diferencia entre la vida y la muerte para una mujer y su hijo cuando surgen complicaciones", explica el estudio. A esa problemática se agregan los "más de 18 millones de abortos inducidos que son realizados cada año por personas que no cuentan con las capacidades necesarias o en lugares que no reúnen las condiciones médicas mínimas". Esa práctica irresponsable -precisa la OMS- provoca la muerte de 68.000 de esas mujeres. La OMS sostiene también, en función de la información que ha reunido, que el 90 por ciento de muertes infantiles son atribuibles a seis causas: malas condiciones neonatales (nacimiento prematuro, asfixia e infecciones), infecciones respiratorias, diarrea, malaria, sarampión y sida. "La mayoría de estas muertes podrían evitarse si se realizaran intervenciones que son simples, baratas y efectivas", aseguran los expertos de la organización con sede en Ginebra. Entre dichas intervenciones, mencionan la rehidratación oral, el acceso a antibióticos y medicinas contra la malaria, el uso de mosquiteros tratados con insecticidas, la ingesta de vitamina A y otros micronutrientes, la promoción de la lactancia materna, la vacunación y la atención profesional durante la gestación y parto. La OMS considera que numerosos países en desarrollo, sobre todo de Africa, han experimentado une retroceso o estancamiento en sus programas de salud materno-infantil, o en el mejor de los casos han registrado avances muy lentos. La Organización afirma que aunque la situación mejore poco a poco, los eventuales logros se verán ensombrecidos por el crecimiento demográfico, particularmente en el Africa subsahariana y en ciertas regiones asiáticas (Pakistán y el norte de la India), "donde el número de nacimientos continuará aumentando al menos hasta 2020". Según los cálculos de la OMS, en los 75 países con mayores problemas sanitarios se debería gastar 9.000 millones de dólares anuales adicionales durante la próxima década "para mejorar el acceso a la salud en función de alcanzar los Objetivos de Desarrollo de Milenio". Dos de ellos se relacionan con una drástica mejora de la atención materna e infantil para 2015. El monto necesario para lograr esa meta incluye 3.500 millones de dólares para financiar un aumento del personal calificado, entre médicos, enfermeras y obstetras.




