Inmigrantes piden en Madrid una regularización sin condiciones
Varios cientos de personas, en su mayoría inmigrantes, participaron hoy en una manifestación en el centro de Madrid para pedir la regularización "sin condiciones" de todos los extranjeros residentes en España.
Varios cientos de personas, en su mayoría inmigrantes, participaron hoy en una manifestación en el centro de Madrid para pedir la regularización "sin condiciones" de todos los extranjeros residentes en España. Cerca de 200 personas asistieron a la marcha, según la Policía, mientras que los organizadores cifraron la participación en 1.500 personas. La manifestación discurrió entre la plaza de Lavapiés hasta la Puerta del Sol, donde los organizadores, el colectivo de izquierda Corriente Roja y la Asociación de Trabajadores Inmigrantes en España (ATRAIE), hablaron a los asistentes en español, francés y árabe. La ecuatoriana Narcisa Pijal, miembro de ATRAIE, explicó que el proceso de regularización va a dejar a la mayoría de los inmigrantes fuera porque las condiciones, "aunque a simple vista parecen sencillas, no lo son". El proceso de regularización, abierto el pasado 7 de febrero y que concluye el 7 de mayo, permite a los inmigrantes sin papeles legalizar su situación presentando un contrato de trabajo, un certificado que demuestre que están empadronados en España antes del 8 de agosto de 2004 y un certificado de antecedentes penales Más de 118.000 personas han podido regularizar ya su situación, sólo en el primer mes de recogida de solicitudes, según datos oficiales. Pero el Gobierno, en opinión de Pijal, exige requisitos "casi imposibles de conseguir", como el certificado de empadronamiento, del que carecen muchos emigrantes que residen desde hace años en España por miedo a ser expulsados o por vivir hacinados en viviendas que no son de su propiedad, explicó. Conseguir el certificado de antecedentes penales, otro de las condiciones, según esta portavoz," es imposible" en algunos países, ya que los solicitantes deben ir hasta ellos para conseguirlo o sus administraciones tardan ocho meses en concederlo, cuando el plazo para la regularización expira el 7 de mayo. Pijal emplazó el resto de inmigrantes a una concentración en la Plaza del Sombrerete, en el madrileño barrio de Lavapiés, para el próximo domingo 20 de marzo. La portavoz de Corriente Roja, la española Angeles Maestro, afirmó que, además de la manifestación de Madrid, en Barcelona comenzaron hoy varios encierros en diversos puntos y que las movilizaciones tendrán continuidad el próximo 2 de abril con una jornada internacional en defensa de los derechos de estos trabajadores. "La realidad es que las espectativas son que en todo el estado no se llegue a más de 150.000 ó 200.000 personas" regularizadas, cuando el número de "sin papeles" asciende a 1.300.000, apuntó. La chilena Paula, una de las manifestantes, indicó que son los empresarios los que "no se están mojando el culo para regularizar a sus trabajadores, cuando son éstos los que cargan sus cajas" y sacan adelante sus negocios. Trabajadora "no legal" en una empresa de limpieza, Paula aseguró que intentará la regularización inscribiéndose como autónoma, pero que el miedo de muchos de los empleadores y su negativa a dar de alta en la Seguridad Social ha provocado que muchos de sus "compañeros" hayan sido despedidos. Ibrahim, inmigrante de Mali, señaló, por su parte, que lleva tres años en España metido en su casa, ya que no consigue trabajo por no tener papeles, y que es su hermano el que la mantiene. Muchos de los vecinos de las calles que componían el recorrido animaron desde sus balcones a los manifestantes, entre ellos el cantante Joaquín Sabina.




