Copa Libertadores

Tabaré Vázquez ya es el nuevo presidente de Uruguay

A las 2:30pm (hora local), el primer presidente de izquierda de la historia uruguaya Vázquez juró su cargo ante la Asamblea General del país constituida el pasado 15 de febrero. El encargado de tomarle juramento fue el presidente de la Cámara y ex líder tupamaro José Mujica

Tras una vida de militancia socialista y más de una década aspirando a la Presidencia, Tabaré Vázquez, un oncólogo de 65 años, se convirtió hoy en presidente de la República Oriental del Uruguay, el primero de izquierdas en 192 años de historia.
A las 14:40 hora local Vázquez juró su cargo ante la Asamblea General. El presidente circunstancial de la misma y encargado de tomarle el juramente fue el ex líder tupamaro José Mujica.
En un momento tremendamente simbólico y cargado de emoción, Mujica dijo: "Agradezco a la vida que me da esta oportunidad".
Y confió en que "el compañero Tabaré Vázquez será el presidente de todos los uruguayos y podrá responder a la esperanza e ilusión que el pueblo pone en él".
Mujica, de 69 años, se levantó en armas contra el gobierno constitucional a finales de los 60, fue detenido tras el golpe de Estado de 1973 y estuvo diez años preso en varios cuarteles. En 1985, cuando Uruguay recuperó la democracia, fue liberado a raíz de una amnistía.
En el discurso que siguió al juramento, Vázquez señaló que aplicará una "política activa" para esclarecer las violaciones a los derechos humanos perpetrados durante la dictadura militar.
"Vamos a aplicar una política activa en materia de derechos humanos. Reconozcamos que a 20 años de haber vuelto a la democracia aún subsisten zonas oscuras", dijo.
"Es necesario y posible aclararlas para que la paz se instale en el corazón de los uruguayos", añadió, antes de ser interrumpido por los aplausos de los legisladores reunidos en el hemiciclo.
Vázquez aclaró que toda investigación se hará dentro de la Ley de Caducidad aprobada en 1985 y ratificada en referéndum en 1989, y remachó: "En la paz buscaremos que el horror de otras épocas nunca más vuelva a pasar, nunca más".
El presidente aseguró que llevará a cabo los cambios que prometió durante la campaña electoral y dijo que estos "cambios trascendentes" tenían que "involucrar a todos".
A los senadores y diputados opositores les invitó a "trabajar juntos" para beneficio del país, pese a que la izquierda tiene mayoría absoluta y solo necesita el apoyo de los otros partidos para la aprobación de leyes especiales.
En este sentido tendió una mano a la oposición recordando los recientes acuerdos a los que llegó el Gobierno electo con todos los partidos con representación parlamentaria en materia de educación, exteriores y economía.
Vázquez puso énfasis en destacar que es el representante de la ciudadanía que lo eligió en las pasadas elecciones presidenciales: "no he venido de solo, vengo junto a cientos de miles de compatriotas que me eligieron el pasado 31 de octubre".
"Los cambios no sólo necesitan de sustento político sino también social. Atrás quedaron los gobiernos distantes de sus ciudadanos, ahora son los hombres y mujeres uruguayos los artífices de su propio destino ", afirmó.
"La alimentación, salud y educación serán derechos de todos lo uruguayos", dijo, y aseguró que hará su mayor esfuerzo para que "Uruguay recupere su capacidad de soñar y hacer realidad sus sueños".
El presidente prometió "rendirles cuentas" a la gente y reiteró que "atrás quedaron los gobiernos amnésicos de sus mandantes".
Vázquez afirmó que su gobierno rechazará todo tipo de terrorismo y discriminación.
Refiriéndose al Mercosur señaló su aspiración de lograr un bloque regional "ampliado y mejor": "es necesario -dijo- que el Mercosur se fortalezca para que ayude a una inserción internacional del bloque y de cada uno de sus miembros".
Vázquez también destacó la voluntad de impulsar un acuerdo del Mercosur con la Unión Europea y con otros bloques regionales.
El nuevo presidente uruguayo también destacó la necesidad de "reforzar" las cumbres Iberoamericanas, y señaló que su gobierno impulsará las relaciones "con todos los países de América Latina", en supuesta referencia a la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba, que será uno de los primeros actos de su gobierno.
Tabaré Vázquez también mandó un mensaje tranquilizador a los mercados financieros, al asegurar que su gobierno cumplirá con los compromisos asumidos con los organismos internacionales en el pago de la deuda exterior.
Tras destacar su respaldo a las Naciones Unidas, el presidente uruguayo destacó la necesidad de "priorizar la búsqueda de soluciones a las desigualdades y el hambre mundial por sobre la agenda de la seguridad internacional".
Vázquez tuvo una referencia especial para los jóvenes -"queremos construir el futuro con los jóvenes no para los jóvenes"-, las mujeres -"les decimos que no más deberes sin derechos"- y los uruguayos que viven en el exterior -"les decimos que la patria es peregrina, pero sigue siendo su patria"-.
Vázquez recibió la banda y el mando presidencial de Uruguay de manos del hasta ahora jefe de Estado, Jorge Batlle, del Partido Colorado.P>¿Quién es Tabaré Vázquez?
El socialista Tabaré Vázquez es un oncólogo de renombre, oriundo de un barrio modesto de Montevideo, que el martes asume la presidencia en Uruguay, aunque afirma que no dejará de ejercer la medicina.
Vázquez llegó a la primera magistratura tras las elecciones del 31 de octubre de 2004, las que el Encuentro Progresista-Frente Amplio (EPFA), coalición de izquierda que lo postuló a la presidencia, ganó en primera vuelta con 50,45% de los votos.
Bajo su conducción desde 1994, el EPFA se convirtió en la primera fuerza política del país en 1999.
Nacido el 17 de enero de 1940 en un humilde hogar del barrio obrero de La Teja, en los suburbios de Montevideo, Vázquez decidió estudiar oncología debido a que entre 1962 y 1968, tres integrantes de su familia fallecieron de cáncer: su padre, su madre y una hermana.
Se graduó como médico el 6 de diciembre de 1969, se especializó en oncología y radioterapia en 1972 en la Facultad de Medicina de la estatal Universidad de la República, y más tarde, en 1976, se perfeccionó en el Instituto Gustave Roussy de Paris, con una beca otorgada por el gobierno francés.
Pese a que a partir del 1 de marzo será el primer presidente de izquierda de Uruguay, Vázquez ha reiterado que seguirá "ejerciendo la medicina, que es mi vocación".
Vázquez alcanzó renombre en el ejercicio de la oncología, como docente y autor de numerosos trabajos científicos, y nunca abandonó la profesión, ni siquiera cuando fue intendente de Montevideo (1990-1995), principal departamento uruguayo, donde se ubica la capital, con 1,4 millones de residentes, casi la mitad de la población urbana del país.
Era la primera vez que un dirigente de izquierda triunfaba en una elección municipal en Uruguay. Esa victoria abrió las puertas al EPFA para ocupar un lugar de privilegio en la lucha por el poder, en competencia con los tradicionales partidos Colorado y Blanco o Nacional.
Tras llegar a la Intendencia de Montevideo siguió la carrera política y conquistó la presidencia luego de dos frustrados intentos: en 1994, cuando suplantó en la fórmula electoral del EPFA al mítico líder izquierdista Líber Seregni y perdió ante el ex presidente colorado Julio María Sanguinetti, y en 1999, cuando hubo una reforma constitucional que instauró el balotaje, y fue superado en segunda vuelta por el también colorado Jorge Batlle.
Su postulación a intendente fue precedida por un brillante pasaje como presidente de Progreso, un modesto club de fútbol de La Teja, al que condujo de la divisional de ascenso a la obtención del campeonato uruguayo y a disputar la Copa Libertadores de América a fines de los 80.
Las mayores virtudes de Vázquez, según el senador y ex guerrillero tupamaro José Mujica, son el buen trato con la gente, un rasgo probablemente adquirido en el ejercicio médico, y el recurrir siempre a asesores.
Sus detractores le reprochan un estilo de dirección inseguro y contradictorio, carente de verdadera formación política y económica.
El analista político Alfonso Lessa lo considera un hombre "carismático, verticalista, y pragmático".
Tabaré Ramón Vázquez Rosas se casó en 1965 con María Auxiliadora Delgado, con quien tiene cuatro hijos, uno de ellos adoptivo. Actualmente vive en el Prado, tradicional barrio residencial de la capital uruguaya.
Se afilió en 1971 al Partido Socialista, fuerza fundadora del FA, y su militancia lo llevó a integrar el Comité Central al retorno de la democracia tras las elecciones de 1984.
Ni soñaba con ser intendente, cuando Mariano Arana -actual senador y designado ministro de Vivienda- rechazó la candidatura en 1989 y propuso su nombre.
Vázquez aceptó la postulación e inició una carrera política que cambió su vida, el destino del Frente Amplio y probablemente la historia del país.

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