Cada vez son más los británicos que prefieren a Guillermo como próximo Rey
Los británicos apoyan la unión de Carlos y Camilla, pero son cada vez más los que creen que el príncipe Guillermo debería suceder a la reina Isabel II, en lugar del actual heredero de la Corona, según los sondeos de opinión
Los británicos apoyan la unión de Carlos y Camilla, pero son cada vez más los que creen que el príncipe Guillermo debería suceder a la reina Isabel II, en lugar del actual heredero de la Corona, según los sondeos de opinión. El anuncio ayer, jueves, de la boda fue recibido con una mezcla de alegría, resignación e indiferencia por los británicos, pero las pocas encuestas publicadas hoy dan el visto bueno al enlace real, que tendrá lugar el próximo 8 de abril en el castillo de Windsor. Más de un británico consultado dijo que no le interesa la vida privada del príncipe de Gales, pero una consulta de la firma YouGov para el periódico "The Daily Telegraph" revela hoy que el 65 por ciento de los encuestados apoya la boda, frente al 40 por ciento de otro sondeo publicado en 1998. Sólo el 24 por ciento la desaprueba, frente al 46 por ciento de hace cinco años, agrega el sondeo. YouGov, que entrevistó a 1.313 adultos nada más conocerse el anuncio, afirma sin embargo que el 41 por ciento prefiere que sea el príncipe Guillermo, hijo mayor de Carlos y Diana, el que suceda a la reina Isabel II cuando esta muera o abdique. Este ascenso es de destacar, pues en 1998 sólo el 28 por ciento admitía preferir a Guillermo, cuyo parecido físico a su madre y su simpatía le hace cada vez más popular, sobre todo entre los británicos que aún recuerdan a Diana, fallecida en 1997. Otra encuesta del diario "The Daily Mail" revela que el 54 por ciento se mostró feliz por el anuncio, frente al 46 por ciento que desaprueba la unión real, mientras que una consulta de la cadena BBC señala que el 63 por ciento está a favor y el 37 por ciento en contra. El apoyo de hoy contrasta con las ideas de la Gran Bretaña de los años treinta del siglo pasado, cuando el rey Eduardo VIII, tío abuelo de Carlos, tuvo que abdicar en 1936 para casarse con la divorciada Wallis Simpson, ante la oposición del Gobierno y la opinión pública de entonces. La abdicación marcó tanto a la monarquía británica que la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II, no pudo casarse con el amor de su vida, el divorciado Pete Townsend, por consejo del entonces primer ministro conservador Winston Churchill (1951-55). En un país con una prensa que sigue de cerca cada movimiento de la Familia Real, estará por ver cuál será el apoyo de los ciudadanos a Camilla de aquí al día de la boda, que será por lo civil, pero contará con una bendición del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor. La prensa destaca que Camilla, que no goza de gran simpatía, podrá ganar apoyo cuando la gente conozca el sentido del humor y la generosidad de la futura esposa del príncipe Carlos. Además, como en sondeos de años pasados, los británicos no están hoy a favor de que Camilla tenga títulos de nobleza. Según la encuesta de YouGov del diario "The Daily Telegraph", un 47 por ciento opina que Camilla no debería tener título cuando se case, mientras que un 40 por ciento está a favor de que sea princesa consorte cuando su marido se convierta en rey y sólo un 7 por ciento estaría a favor de que fuese reina de Inglaterra. Una vez casados a Camilla se le conocerá como duquesa de Cornualles, por ostentar Carlos, además del título de príncipe de Gales, el de duque de Cornualles.




