Muqtada al-Sadr condiciona la participación en las elecciones a la salida de las tropas
El influyente clérigo radical chií iraquí Muqtada al-Sadr condicionó hoy, martes, la participación de sus seguidores en las elecciones generales del próximo 30 de enero a la salida de Irak de las tropas extranjeras tras los comicios
Bagdad - El influyente clérigo radical chií iraquí Muqtada al-Sadr condicionó hoy, martes, la participación de sus seguidores en las elecciones generales del próximo 30 de enero a la salida de Irak de las tropas extranjeras tras los comicios. "Insto a nuestras autoridades religiosas y a nuestros líderes políticos a obtener de los ocupantes y de los injustos una garantía de que las tropas de ocupación se replegarán inmediatamente después de las elecciones", demandó el religioso a través de un comunicado divulgado por su oficina en la ciudad santa de Nayaf. "O que consigan un calendario fijo para esa partida. De otra manera, nuestra participación será improbable", puntualiza el documento. Al-Sadr, un joven clérigo que cuenta con el apoyo devoto de las clases chiíes más desfavorecidas, puso en jaque este año, por dos veces, a las fuerzas estadounidenses y el Gobierno interino con un llamamiento a la desobediencia civil en todo el país. Sus milicianos del Ejército del Mahdi combatieron con dureza en abril a las tropas norteamericanas en Ciudad Al-Sadr, su bastión en la capital iraquí, y en agosto en la propia ciudad santa de Nayaf, cercada y atacada por los marines durante más de tres semanas. "No podemos aceptar la participación en las elecciones si no hallamos una señal de que la ocupación está cerca. Cualquier otra cosa será inútil", agregó. Hasta la fecha, no aparecen colaboradores cercanos de Muqtada al-Sadr en las listas de candidatos presentadas por los grupos chiíes a la Comisión Electoral Independiente iraquí. "Nosotros subrayamos la independencia de nuestro país y la libertad de nuestro pueblo. Deseamos unos comicios honestos que nos saquen de las tinieblas para caminar hacia la luz", agrega el texto ante de instar a todas las formaciones políticas iraquíes a "la unidad". Sobre las esperadas elecciones generales penden las amenazas de la violencia que reina en el país, en especial en las zonas de mayoría suní, y el posible boicot de algunos partidos de esta minoritaria comunidad, que representa cerca del 20 por ciento de la población. Ante estos temores, algunos movimientos han sugerido, incluso, que se acepte un aplazamiento. El Comisión Electoral Independiente iraquí ha anunciado que setenta partidos políticos y nueve coaliciones se han registrado ya para los comicios, entre ellos uno de los grupos con más apoyo entre la comunidad suní.




