Conferencia sobre Amazonía reúne 800 científicos de todo el mundo
Una conferencia internacional sobre la Amazonía en la que será debatida la importancia de la mayor selva tropical del mundo para el planeta reunirá a partir del próximo martes en Brasilia a unos 800 científicos de varios países.
Brasilia.--- Una conferencia internacional sobre la Amazonía en la que será debatida la importancia de la mayor selva tropical del mundo para el planeta reunirá a partir del próximo martes en Brasilia a unos 800 científicos de varios países.Los expertos, procedentes de 70 centros de estudios brasileños y de 100 instituciones internacionales, evaluarán durante tres días aproximadamente 700 investigaciones sobre la Amazonía.La llamada III Conferencia Científica del LBA será abierta el martes por la ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, una reconocida defensora de la causa ecologista, y servirá para definir las políticas públicas de Brasil con respecto a la Amazonía.LBA es la sigla con la que los científicos identifican el Experimento a Gran Escala de la Biosfera-Atmósfera en la Amazonía, el mayor proyecto de cooperación científica internacional para el área ambiental en todo el mundo en ejecución.El LBA, financiado por organismos como la Agencia Espacial Estadounidense (NASA), el gobierno brasileño y la Unión Europea, incluye 61 proyectos de investigación científica en la Amazonía ya concluidos y otros 59 que están en desarrollo.En el programa, iniciado en 1998 y con conclusión prevista para 2006, participan directamente instituciones de todos los países de la cuenca amazónica: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela.La reunión que comenzará el martes en Brasilia será la tercera bianual de los científicos que participan en el proyecto, tras las ya realizadas en ciudades amazónicas de Brasil en 2000 y 2002.El objetivo de la conferencia, así como del LBA, es "estudiar las interacciones entre la Amazonía y las condiciones atmosféricas y climáticas de la región y del mundo", según sus organizadores."Los especialistas reunidos pretenden explicar el papel de la Amazonía como pulmón mundial, los cambios que la deforestación generan en todo el planeta y la forma como el calentamiento de la tierra influye en el funcionamiento de la selva", informó hoy el ministerio brasileño de Ciencia y Tecnología.Una reunión preparatoria que se realizó la semana pasada en Brasilia definió las tres discusiones básicas del encuentro: estrategias para combatir la deforestación, el calentamiento de la tierra y políticas públicas para la Amazonía.Una de las ponencias más esperadas es la de los especialistas que están midiendo los efectos de los incendios forestales en la Amazonía brasileña sobre el clima mundial.Según datos preliminares de dicho estudio, la Amazonía, uno de los mayores productores de oxígeno del mundo, también se ha convertido, como consecuencia de los incendios, en uno de los mayores emisores mundiales de gases contaminantes.La investigación del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) revela que los incendios en la Amazonía emiten anualmente a la atmósfera 200 millones de toneladas de dióxido de carbono.En cuanto a las propuestas para detener la deforestación, el gobierno brasileño presentó en la reunión preparatoria un proyecto por el que compensará, con incentivos fiscales y monetarios, a los gobiernos regionales y municipales que más preserven la Amazonía.Según cifras oficiales, 23.750 kilómetros cuadrados de selvas amazónicas en Brasil fueron desforestados entre agosto de 2002 y julio de 2003, superficie un poco superior a los 23.266 kilómetros devastados entre agosto de 2001 y julio de 2002.El Ministerio de Medio Ambiente calcula que entre el 15 y el 18 por ciento de la Amazonía brasileña, que representa el 66 por ciento de los 8,5 millones de kilómetros cuadrados del territorio del país, ha sido desforestado desde la década del setenta.El gobierno brasileño también propuso un programa que prevé difundir entre los colonos y agricultores que ocupan la Amazonía técnicas de plantío sustentables que mejoren su productividad y desincentiven la destrucción de más zonas selváticas.




