Comienza juicio blanqueo dinero con varios colombianos procesados
Cinco ciudadanos colombianos son enjuiciados desde hoy en la Audiencia Nacional española como supuestos miembros de una red de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, entre ellos el presunto jefe de la organización, David Tuaty Conto.
MADRID.---- Cinco ciudadanos colombianos son enjuiciados desde hoy en la Audiencia Nacional española como supuestos miembros de una red de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, entre ellos el presunto jefe de la organización, David Tuaty Conto.En la sesión de apertura del juicio, el primer declarante ante el tribunal fue el abogado español Pablo Vioque, quien dijo que asesoró a Tuaty en diversos asuntos pero nunca con fines delictivos.El fiscal solicita tres años y medio de cárcel para Vioque, cinco años para el ex alcalde de la ciudad gallega de El Grove Alfredo Bea, catorce años para Tuaty, presunto jefe de la organización, y nueve para el ex director de la sucursal del Banco del Espíritu Santo en Burgos Marcial Herrero.Los otros cinco acusados, para quienes el fiscal pide penas de cinco años de prisión, son la esposa de Tuaty, Claudia Inés Rodríguez; una hermana de esta, Alexandra Patricia Rodríguez, ambas colombianas; el ex alcalde de El Grove Juan Bautista Navas, y los hermanos José Luis y Juan Carlos Rivera Díaz, también oriundos de Colombia.Los ciudadanos colombianos, que residían en la ciudad española de Marbella, en Andalucía, fueron detenidos el 12 de abril de 1999 en el marco de la operación policial "Paralelo".Durante la sesión, el tribunal rechazó todas las cuestiones previas planteadas por las defensas, entre ellas, que se anulara el juicio al estimar que existían errores en la investigación.Vioque, antiguo secretario de la Cámara de Comercio de la localidad gallega de Vilagarcía de Arousa, negó, interrogado por el fiscal, haber participado en una supuesta organización de blanqueo de dinero y relató que como abogado ofreció asesoramiento legal a Tuaty para realizar diversas inversiones.Según Vioque, Tuaty quería invertir un dinero que iba a recibir en efectivo por la venta de diversas propiedades en Colombia y que también realizó gestiones sobre los trámites de nacionalidad de su esposa, Claudia Inés Rodríguez Valencia.Vioque también reconoció haberse reunido con Bea, con quien dijo que mantiene relación desde hace tiempo, ya que -dijo- ha actuado como abogado suyo en diversas gestiones.El fiscal antidroga, Javier Zaragoza, insistió en su interrogatorio en mostrar la falta de coincidencia del contenido de las conversaciones grabadas por la Guardia Civil de los encuentros mantenidos por los acusados y el testimonio ofrecido hoy por Vioque.En su escrito de conclusiones provisionales, el fiscal explica que al menos desde el comienzo de 1998 Tuaty instaló en España un entramado "con la finalidad de recaudar importantes sumas de dinero procedente del tráfico ilegal de drogas y su posterior remisión, mediante transporte físico y a través de cuentas bancarias establecidas en España y Suiza, a Miami (EEUU), Colombia, Panamá y Gibraltar.Según el fiscal antidroga, el cabecilla del entramado puso en marcha simultáneamente otros mecanismos para sacar importantes cantidades de dinero de España, en el que estarían implicados supuestamente Juan Bautista Navas y Marcial Herrero.Según la Guardia Civil, los colombianos realizaban frecuentes desplazamientos a Madrid, a París y a Suiza con el fin de reunir el dinero procedente de la venta de la cocaína en España.Algunos miembros de la familia Tuaty habían sido investigados en numerosas ocasiones por la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA).David Tuaty Conto, según la Guardia Civil, inició su actividad delictiva a principios de la década de los años setenta aprovechando la actividad comercial y las embarcaciones de una empresa suya dedicada a la pesca de camarón en la ciudad colombiana de Buenaventura.Esta actividad le permitió gestionar envíos de grandes cantidades de cocaína y marihuana desde Colombia a Estados Unidos y ascender, tras quince años, al nivel más alto del denominado "cartel de Buenaventura", hasta que en los ochenta cesó aparentemente en su actividad de narcotráfico y entró en el sector financiero e inmobiliario en países como Colombia, España, Panamá, Venezuela, Antillas Holandesas, entre otros.A principios de los noventa fija su residencia en Marbella, donde adquirió varias propiedades y residía en una lujosa residencia manteniendo un alto nivel de vida en lo que parecía ser "una autojubilación voluntaria", según la Guardia Civil.



