Frente común para evitar impacto de primer caso de "vacas locas"
El Gobierno y los ganaderos de EEUU hicieron frente común para evitar el impacto del primer posible caso de "vacas locas" en el país, que ya ha llevado a media docena de países a suspender las importaciones de vacuno estadounidense.
Washington.---El Gobierno y los ganaderos de EEUU hicieron frente común para evitar el impacto del primer posible caso de "vacas locas" en el país, que ya ha llevado a media docena de países a suspender las importaciones de vacuno estadounidense."No hay peligro para los consumidores", manifestó en varias ocasiones a lo largo del día la secretaria de Agricultura, Ann Veneman, quien pasó por todas las cadenas de televisión y ofreció una rueda de prensa para tratar de mitigar las consecuencias.El primer objetivo de Veneman fue tranquilizar a los consumidores nacionales, después de que más de media docena de países, entre ellos los principales importadores de vacuno de EEUU (México, Japón y Taiwán) anunciarán que vetarán los productos estadounidenses."El riesgo para la salud humana es extremadamente bajo y no vacilaría a la hora de decir que nadie debe tener miedo de comer carne de vaca", manifestó la secretaria en declaraciones a un programa matutino de la cadena de televisión CBS.Veneman informó de que el objetivo ahora es confirmar si la res en cuestión, una vaca de la raza Holstein de una explotación ganadera de Mabton (Washington), sufre Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), enfermedad conocida como "mal de las vacas locas".La secretaria confirmó que la vaca, que estaba en la citada explotación desde octubre de 2001, fue sacrificada el pasado 9 de diciembre tras quedar paralizada poco después de parir.Tras el primer test preliminar positivo, muestras de tejido fueron enviadas a un laboratorio del Reino Unido, donde habrá un análisis definitivo en un plazo máximo de cinco días.El veterinario jefe del Departamento de Agricultura, Ron DeHaven, manifestó en rueda de prensa que la preocupación inmediata del Gobierno es también "investigar el alimento que ingirió la vaca en el lugar en que nació" para saber si hay más reses infectadas.De momento, la explotación afectada -dedicada principalmente a la producción lechera- ha sido puesta en cuarentena.La secretaria de Agricultura subrayó que "lo importante es que los materiales de alto riesgo, es decir el cerebro y la columna vertebral, que podrían transmitir la infección a los humanos, fueron retirados de esta vaca tras ser sacrificada".Veneman destacó también que "los cortes de carne que se venden en las tiendas no representan realmente un riesgo" para la salud, y que la detección de este caso constata que los sistemas de vigilancia alimentaria en Estados Unidos están funcionando bien.Asimismo, recordó que Washington vetó a principios de la década de 1990 que el ganado consuma alimentos derivados de otros animales, lo que supone eliminar la principal causa de infección de la EEB.Pero representantes de los consumidores como Michael Hansen, portavoz de Consumers Union, dijeron que "hay razones para estar muy preocupados por el hecho de que el animal infectado llegó a la cadena alimentaria y de que su explotación puede estar contaminada".Por su parte, la directora de la Comisión Vacuna del estado de Washington, Patti Brumbach, recordó que "el agente infeccioso sólo se encuentra en el tejido del sistema central nervioso"."Nada de eso ha llegado al suministro de vacuno, por lo que creo que cuando los consumidores sean conscientes de que no hay peligro esto no será más que una preocupación a corto plazo", dijo.No obstante, las repercusiones se dejaron notar de manera inmediata en los mercados internacionales, sobre todo después de que varios países cerraran sus puertas a la industria estadounidense, un negocio que mueve anualmente 27.000 millones de dólares.El mercado de futuros para el ganado y el grano, principal alimento del vacuno, se desplomó en las últimas horas al no aparecer compradores ante el temor del efecto de las "vacas locas".Los expertos tomaron como referencia el impacto que tuvo en Canadá el descubrimiento de un caso de EEB a principios de este año, y auguraron que el sector, que exporta anualmente por valor de 3.200 millones de dólares, puede sufrir pérdidas multimillonarias




