Toronto "en el límite de sus recursos" frente a neumonía atípica
El servicio de salud pública de Toronto "está en el límite de sus recursos" frente a la propagación de la neumonía atípica, que ha matado a 14 personas en la ciudad y sus alrededores, dijo el alcalde, Mel Lastman.
TORONTO.---- El servicio de salud pública de Toronto "está en el límite de sus recursos" frente a la propagación de la neumonía atípica, que ha matado a 14 personas en la ciudad y sus alrededores, dijo el alcalde, Mel Lastman.El Gobierno de Canadá ha dado cuenta de 316 casos probables y sospechosos del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (conocido por sus siglas en inglés SARS), y de ellos 259 han ocurrido en la provincia de Ontario, donde está Toronto.Mel Lastman, alcalde de la ciudad, pidió que los gobiernos de la provincia y de Canadá envíen ayuda financiera a Toronto, una de las ciudades más afligidas por el mal fuera de Asia.La semana pasada, el ministro de Salud Pública de Ontario, Tony Clement, dijo que la contención y el tratamiento del brote de la neumonía atípica costará cientos de millones de dólares.Las autoridades sanitarias de Toronto esperan hoy la llegada de un epidemiólogo y dos expertos ambientales del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), que ayudarán a determinar por qué el personal de hospitales sigue contagiándose con SARS a pesar de las precauciones tomadas."El personal sanitario es demasiado importante", dijo a los periodistas Donald Low, director de Microbiología en el hospital Mount Sinai de Toronto. "Esta es la gente que pone su vida en peligro y debemos hacer todo lo posible para protegerlos", agregó.El CDD informó ayer lunes que el agente que causa el síndrome, y que se creía que era muy frágil fuera del cuerpo humano, en realidad puede vivir sobre superficies inertes hasta 24 horas.Por lo menos 15 trabajadores de hospitales de Toronto han contraído SARS mientras atendían a pacientes."Creíamos que las precauciones que habíamos tomado, y que están en práctica, serían adecuadas para proteger al personal, pero vemos que, a pesar de esos cuidados, siguen contagiándose otras personas", dijo Low.Las autoridades sanitarias han puesto en cuarentena a más de 7.000 personas y las medidas profilácticas se extendieron, incluso, a la Iglesia Católica, cuya archidiócesis restringió la práctica de la comunión con vino y otros ritos durante la reciente Semana Santa."Nuestro sistema de salud pública está en el límite, y es necesario que los tres niveles de gobierno (local, provincial y nacional) trabajen juntos para atender al impacto económico de esta enfermedad", añadió.




