Evalúan estrategia contra drogas y piden no tolerar el consumo
Las máximas autoridades de la lucha antidrogas de 124 países, entre ellos más de 70 ministros, evalúan el miércoles y el jueves en Viena los resultados de la estrategia mundial lanzada por la ONU en 1998 para "eliminar o reducir sustancialmente" la oferta y la demanda de drogas ilícitas.
VIENA.--- Las máximas autoridades de la lucha antidrogas de 124 países, entre ellos más de 70 ministros, evalúan el miércoles y el jueves en Viena los resultados de la estrategia mundial lanzada por la ONU en 1998 para "eliminar o reducir sustancialmente" la oferta y la demanda de drogas ilícitas.En la reunión ministerial de la Comisión de Estupefacientes se aprobará un informe en el que los delegados expresarán su "grave preocupación por las políticas y actividades a favor de la legalización" de algunas drogas.Así lo informaron la presidenta de dicha Comisión, la mexicana Patricia Olamendi, y el director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), el italiano Antonio Costa, en rueda de prensa conjunta.Costa recordó que en el Plan de Acción adoptado hace un quinquenio, por primera vez "se destacó la necesidad de políticas equilibradas", mientras que "anteriormente se hacía hincapié sobre todo en la represión" y en la lucha contra la producción de drogas.Pero la comunidad internacional reconoció que "si la demanda continúa, lo único que ocurre es que aumentan los precios" de la droga, por lo que "hay que atacar la demanda", añadió.Entre los logros alcanzados en este campo, "si vamos por tipo de estupefacientes, que es una manera de cortar la pizza, ha disminuido el consumo de heroína, la droga que causa el mayor sufrimiento", subrayó Costa, quien cifró en 13 millones de personas el número de heroinómanos que hay hoy en el mundo.Los expertos de la ONUDD se congratulan asimismo de haber conseguido "un acontecimiento histórico" al reducir sustancialmente la producción de opio en el llamado Triángulo de Oro, en Asia, una tendencia que "si se mantiene habremos puesto fin" al problema en poco tiempo, por lo menos en esa región.Pero reconocen que la producción global de adormidera se ha mantenido estable porque se ha trasladado a Afganistán, país donde, según Costa, es el colapso del Estado lo que ha desatado la producción incontrolada de droga, "y no viceversa".Asimismo, se registró una reducción considerable -de un 37 por ciento- de los cultivos ilícitos de coca en Colombia, nación que junto a Afganistán "son los huesos más duros de roer" para quienes combaten la droga ilícita en el mundo.Por su parte, la presidenta de la Comisión destacó como "avances significativos" que "el 84 por ciento de los países cuenten ya con programas para enfrentar el problema de forma integral".Asimismo, "casi el 80 por ciento de los Estados ha establecido sistemas contra el lavado de dinero, algo impensable hace cinco años", indicó Olamendi, quien es subsecretaria de Relaciones Mundiales del ministerio mexicano de Exteriores.No obstante, pese a esos logros, las metas están aún muy distantes de alcanzarse, hecho que ha desatado una fuerte controversia sobre la política de la ONU en esta materia, basada en la prohibición de las drogas, que cuestionan sobre todo organizaciones no gubernamentales a favor de legalizarlas.La posición de Naciones Unidas, según Olamendi y Costa, se basa en las convenciones existentes y en la necesidad de que todos los países respeten y cumplan por igual los compromisos adquiridos de la legislación internacional, y que ninguno tome medidas unilaterales."De una manera u otra, el consenso de todos los países es seguir fortaleciendo la lucha contra las drogas" dirigida por la ONU, pero sin embargo, asimismo hay ciertas políticas que permiten la distribución y venta de drogas, no sólo de cannabis, sino también y en grandes cantidades, de drogas sintéticas, explicó Olamendi.También Costa advirtió del creciente riesgo de esas drogas, que incluyen las pastillas llamadas "éxtasis", pues son un problema que "se cierne sobre todo en Europa", su principal productor, y amenazan con convertirse en el enemigo número uno de esta guerra mundial.La presidenta denunció además el desequilibrio que se produce si a los países en desarrollo se les presiona fuertemente para que combatan los cultivos ilícitos, pero las naciones ricas no hacen lo suficiente para erradicar el problema en sus sociedades."No se corresponden las exigencias hacia nosotros con la permisividad del otro lado", destacó.Por eso, por primera vez en la declaración que se espera adoptarán los delegados se condenará "de una manera u otra las políticas que permiten la tolerancia frente al consumo de drogas", adelantó la experta mexicana.De todas formas, Olamendi destacó que la política de Naciones Unidas no es penalizar al drogadicto, sino darle tratamiento sanitario para reintegrarlo en la sociedad.




