Siembras ilícitas, segundo cultivo en Colombia tras el café
El valor total de los cultivos ilícitos en Colombia cayó al segundo lugar en 2002, luego de desplazar al café durante tres años consecutivos, según cifras oficiales conocidas por EFE.
BOGOTA.--- El valor total de los cultivos ilícitos en Colombia cayó al segundo lugar en 2002, luego de desplazar al café durante tres años consecutivos, según cifras oficiales conocidas por EFE.El año pasado, el cafeto, tradicionalmente el más importante producto agrícola colombiano, volvió a ser el mayor cultivo por valor, del que había sido desplazado por las siembras de cocales, amapola opiácea y marihuana en 1997 y desde 1999 a 2001.En el período 1993 a 2002, el valor de la producción ilícita agraria sumó el equivalente a 13.488 millones de dólares, mientras que la de café totalizó en ese mismo tiempo 14.500 millones.Sin embargo, la producción de hoja de coca, de amapola y marihuana tuvo en el último quinquenio un valor de 7.106 millones de dólares frente a una producción de café valorada en 6.480,6 millones.En tres de esos cinco años, las siembras ilegales superaron en valor a las del café, afectado por una ruinosa cotización en el mercado mundial.En 2002 la producción de café ascendió a 1.217 millones de dólares, mientras que la de las plantaciones ilícitas fue valorada en el equivalente a 924,7 millones.En 2001 la producción de café tuvo un precio de 1.165,8 millones de dólares y la de cultivos ilícitos alcanzó los 1.330,4 millones.En ese mismo año, el valor de los cultivos ilícitos representó el 1,3 por ciento de Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el promedio durante los últimos diez años fue del 1,6 por ciento del PIB.Las cifras provisionales del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE, estatal) a partir de las cuales se calcula el PIB, dan cuenta de que los cultivos ilícitos representaron en 2002 el 7,06 por ciento del valor de la producción agropecuaria y el 0,76 por ciento de la producción total del país.El área de siembras de cocales -el arbusto cuyas hojas son la materia prima para producir cocaína- que representa una ínfima parte del valor de la droga en el mercado, disminuyó en 2002 en un 29,5 por ciento, según reveló esta semana la oficina de la ONU en Bogotá, en base a los datos del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci).Al finalizar 2002, el área de cocales fue de 102.071 hectáreas, 42.736 menos que las que había al cierre de 2001.El valor de la producción de los cultivos ilícitos en 2002 sólo fue superada por las producciones bovina, láctea, de café y avícola, pero mayor a la de bananas y flores para la exportación y de todos los demás productos agrarios y pecuarios.Las siembras ilegales, concentradas en zonas selváticas colombianas, sin vías de comunicación, con escasa presencia del Estado y controladas por grupos al margen de la ley que se financian del narcotráfico, han empezado a llegar a regiones cercanas a zonas más desarrolladas.En áreas cafeteras, las más desarrolladas del sector agropecuario colombiano, que atraviesan por una grave crisis económica y social, hay ya unas 17.800 hectáreas con siembras ilícitas, según fuentes de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.Se teme que en breve sean unas 30.000, advirtió la misma fuente.Las plantaciones ilegales en regiones cafeteras se encuentran en Antioquia, en el noroeste (5.397 hectáreas); Nariño y Cauca, en el suroeste (5.100 y 4.218 hectáreas, respectivamente); Magdalena, La Guajira y Cesar, en la sierra nevada de Santa Marta, al norte, cerca al mar Caribe (2.370) y en Caldas, en el centro oeste.Estos cultivos, localizados en zonas marginales cafeteras con pequeñas parcelas de campesinos pobres, representan apenas el 2,21 por ciento del área cultivada de café.La llegada de las siembras ilegales a esas regiones refleja la crisis por la que atraviesa el cultivo de café o de otros productos desde hace varios años.




