Practican pruebas de fertilidad con ratones
Un grupo de científicos suecos ha tenido éxito al efectuar un trasplante de útero en ratones e incluso ha logrado que las hembras queden preñadas con normalidad y paran crías sanas, revela un artículo de la revista especializada "Journal of Endocrinology".
Londres.--- Un grupo de científicos suecos ha tenido éxito al efectuar un trasplante de útero en ratones e incluso ha logrado que las hembras queden preñadas con normalidad y paran crías sanas, revela un artículo de la revista especializada "Journal of Endocrinology".El éxito de este nuevo experimento, llevado a cabo en la Universidad sueca de Gotemburgo, abre las puertas a que, en el futuro, pueda practicarse en seres humanos, lo que solucionaría algunos casos de infertilidad.Según la publicación, un 15 por ciento de parejas en el mundo son estériles, aunque la mayoría pueden someterse a tratamientos de fecundación "in vitro" o de inseminación artificial.Sin embargo, para algunas mujeres -las que han sufrido una histerectomía o las que padecen algún tipo de disfuncionalidad- el trasplante de útero es la única solución para que puedan tener un hijo propio.El experimento en cuestión, dirigido por el profesor sueco Mats Brannstrom, consiguió trasplantar el útero de una hembra de ratón donante a otro ejemplar, al que se le implantó un embrión, que se desarrolló con normalidad y nació completamente sano.A su vez, los investigadores mantuvieron intacto el útero del ratón recipiente, al que, asimismo, se implantaron tres embriones.El ratón desarrolló tres fetos en su propio útero y, por primera vez en un experimento científico, uno en el útero trasplantado, procedimiento que se llevó a cabo con varios ejemplares.Según el doctor Brannstrom, "esta investigación es el primer paso hacía un tratamiento para mujeres totalmente estériles", algo que podría hacerse realidad "en un par de años"."Las donantes -explicó el experto- podrían ser una hermana que ya ha tenido hijos o una madre".Antes de que este tratamiento pueda aplicarse a seres humanos ha de ser ensayado en otros animales que no sean ratones y se debe estudiar la posibilidad de un rechazo.Según afirmó el profesor Brannstrom, él y su equipo ya han iniciado pruebas con tejido humano.




