Devastada Argentina retorna con sensación de injusticia
La conmocionada selección argentina de fútbol partió de regreso a casa el jueves, después de su eliminación de la Copa del Mundo, quejándose de que la mentalidad defensiva de sus rivales arruinó su campaña.
NARAHA.--- La conmocionada selección argentina de fútbol partió de regreso a casa el jueves, después de su eliminación de la Copa del Mundo, quejándose de que la mentalidad defensiva de sus rivales arruinó su campaña.Suecia enterró las esperanzas de los albicelestes, grandes favoritos antes del torneo, al empatar el miércoles 1-1, después que Inglaterra había doblegado 1-0 a los sudamericanos.El joven mediocampista Pablo Aimar dijo: "Es difícil anotar cuando un equipo defiende con 10 hombres. Hicimos todo lo posible para ganar pero no lo logramos. No fue porque no quisimos sino porque no pudimos. No anotamos los goles para mantener nuestras posibilidades"."Los equipos están obteniendo resultados defendiéndose con muchos jugadores. Esperemos que no sigan beneficiándose de eso, porque de lo contrario la gente dejará de venir a ver los partidos", agregó Aimar.El veterano goleador Gabriel Batistuta, que jugó su último encuentro con la casaca argentina, señaló que "el arco parecía cada vez más pequeño y nunca se abrió para nosotros"."Es injusto que Argentina se vaya del mundial. Sé que este equipo es valioso y también lo que dimos en estos tres partidos", indicó.Más adelante, acotó: "el único equipo que terminará bien el ciclo de cuatro años es el que se corone campeón mundial. Todos los demás se sentirán mal".INCOMPRENSIBLE"Estamos devastados", dijo el volante Juan Sebastian Verón después de abordar un tren junto a un grupo de compañeros para dirigirse a Tokio, donde se reunirán con sus familias."No puedo entender qué pasó. Todavía no se ha digerido", confesó el volante del Manchester United, quien iba acompañado en el tren por Hernán Crespo, Claudio López y Juan Pablo Sorín."Todos juntos conversamos hasta tarde en la noche", dijo la popular "brujita".El campo J-Village, que fue la sede central de Argentina, estaba resguardado por un gran contingente de policías japoneses, cuando jugadores y personal técnico esperaban la partida.El entrenador Marcelo Bielsa, que no dio conferencia de prensa después de la eliminación, salió a trotar a mediodía en uno de los campos del centro de entrenamiento utilizado habitualmente por el seleccionado japonés.Bielsa, sus asistentes y un grupo de jugadores tomarán el viernes en Tokio el avión que los regresará a Argentina vía Frankfurt.La mayoría de jugadores irá a Europa, donde radican, aunque algunos están planeando volar después a Argentina por un feriado.Antes del mundial, los argentinos eran candidatos al título por cumplir una brillante campaña eliminatoria en Sudamérica.Ahora se van de la Copa del Mundo con su peor resultado desde el mundial de 1962 en Chile, la última vez que no habían clasificado a la segunda ronda, a excepción de su no clasificación al mundial de México en 1970.



