El fracaso escolar en América Latina es "crónico" según UNESCO
El fracaso escolar tiene características crónicas en América Latina y se agrava con el aumento de la pobreza, señaló el director de Planificación Educativa de la UNESCO, Juan Carlos Tedesco.
BUENOS AIRES.---- El fracaso escolar tiene características crónicas en América Latina y se agrava con el aumento de la pobreza, señaló el director de Planificación Educativa de la UNESCO, Juan Carlos Tedesco.Un seminario internacional acogió hasta ayer en Buenos Aires desde el miércoles a un centenar de especialistas en educación que analizaron las estrategias para luchar contra la deserción escolar.El director del Instituto Internacional de Planificación de la Educación (IIPE-UNESCO) destacó que es necesario que se complementeen los Estados la política educativa con la de otros ámbitos como el empleo, la nutrición, la salud o la familia."Una escuela sola no puede luchar contra el fracaso escolar, son necesarias estrategias integrales", apuntó.Tedesco reconoció que "no es fácil" para las administraciones públicas, ya que "por la propia organización del Estado, muchas decisiones se centralizan", y advirtió de que "no es lo mismo el trato de los problemas escolares en una villa miseria de una gran ciudad que en las zonas rurales".En el seminario participaron expertos de Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Argentina, quienes subrayaron la necesidad de investigar los problemas nuevos, como el aumento del número de escolares en situación marginal o el traslado del fracaso a los primeros años de Eduación Secundaria."Hace años, los peores diagnósticos sobre fracaso escolar se extraían de las escuelas primarias, pero el aumento de la cobertura, que posibilita a toda la población lo que antes sólo obtenía la elite, traslada el fenómeno a la Secundaria", explicó Tedesco.El representante de la UNESCO aseguró que el fracaso escolar es debido en muchas ocasiones a la dejadez y los prejuicios de los maestros, "porque hay docentes que no confían en la capacidad de aprendizaje de los alumnos pobres".Dijo también que todos los problemas no se solucionan con las políticas compensatorias, porque "más recursos, más libros de texto, mejores edificios y mejor equipamiento no son útiles si son mal empleados por los docentes, el factor humano".Además, se requieren buenos sistemas de información que atiendan a la diversidad de situaciones, para que quien debe tomar decisiones conozca "qué se necesita en cada lugar".Fuentes del Ministerio de Educación argentino señalaron a EFE que el fracaso escolar se analiza en Argentina tanto desde la perspectiva exógena (factores externos a la escuela) como desde el punto de vista endógeno (deficiencias del sistema educativo).Los proyectos exógenos se orientan al seguimiento de los alumnos, el establecimiento de relaciones con sus familias, la detección de dificultades de aprendizaje y la definición de cursos de acción, mientras que los endógenos ponen el énfasis en las políticas activas de equidad.La línea de indagación ministerial desliza la preocupación exclusiva por el fracaso para apuntar hacia la "construcción de la subjetividad de la escuela", es decir, el plus de sentido que aporta la institución para los sectores más desfavorecidos y los nuevos horizontes que habilita para esos grupos sociales.Según datos del Ministerio de Educación, en Argentina el 6,4 por ciento de los alumnos repite más de dos cursos escolares y la tasa de escolarización en Primaria es del 97 por ciento y del 72 por ciento en Secundaria.En el futuro, en opinión de Tedesco, "si aumenta la desigualdad social y crece la pobreza, los problemas se mantendrán o incrementarán".No obstante, el director del IIPE también mostró su esperanza, ya que "muchas experiencias son exitosas y demuestran que se puede erradicar el fracaso escolar".




