Izquierda francesa decidida a superar revés, y derecha evitar cohabitación
La batalla de las elecciones legislativas de junio en Francia comienza hoy, con una izquierda resuelta a desquitarse de la ausencia de un candidato propio en el duelo final por el Elíseo, y una derecha determinada a evitar otra cohabitación.
PARIS.--- La batalla de las elecciones legislativas de junio en Francia comienza hoy, con una izquierda resuelta a desquitarse de la ausencia de un candidato propio en el duelo final por el Elíseo, y una derecha determinada a evitar otra cohabitación.La izquierda, que se considera motor de las movilizaciones masivas del 1 de mayo contra la extrema derecha y del arrollador triunfo de ayer del neogaullista Jacques Chirac, asegura que el verdadero debate político tendrá lugar en las Legislativas, tras unos comicios presidenciales desvirtuados en los que el objetivo era batir al ultraderechista Jean-Marie Le Pen y salvar la República.La protesta expresada en la primera vuelta de las Presidenciales el 21 de abril, que dejó a la izquierda fuera de la batalla por el Elíseo por primera vez desde 1969, ha supuesto un duro revés para la izquierda plural, la retirada de la vida política del hasta hoy primer ministro, el socialista Lionel Jospin, y la necesidad de replantearse el futuro.Aprendida la lección, socialistas, comunistas, Verdes y radicales de izquierda, que durante cinco años integraron el Gobierno de Jospin, tratan de presentar un nuevo proyecto y el Partido Socialista (PS) anunció que de aquí a mañana se llegará a un acuerdo de candidaturas únicas o de unión en más de un centenar de las 577 circunscripciones en la primera vuelta del 9 de junio.El cabeza de lista de los socialistas para las Legislativas, Francois Hollande, dijo hoy que la izquierda cuenta con las respuestas a las demandas de los ciudadanos y, por ello, tiene "la responsabilidad de unirse", y aseguró que "todo se puede reconstruir" en torno al PS, "el principal partido de la izquierda".Según los analistas, los acuerdos que se negocian deberían llevar a que el PS renunciara a 42 candidaturas a favor de Verdes, entre 30 y 35 para el Partido Radical de Izquierdas y 13 para los comunistas.A cambio, el Partido Comunista Francés (PCF) cedería al PS entre 20 y 25 circunscripciones, y los Verdes unas 60, mientras que en unas 20 circunscripciones donde la extrema derecha podría superar a la izquierda se presentarían candidaturas únicas. El Movimiento de los Ciudadanos, del ex ministro de Interior de Jospin Jean-Pierre Chevenement, quedaría fuera del acuerdo, aunque el éste se declaró anoche dispuesto a negociar un acuerdo con socialistas y otras formaciones de izquierdas.La renovación de la izquierda no es tarea fácil: el PS ha encargado a la alcaldesa de Lille y ex ministra de Empleo, Martine Aubry, un programa que no sea "ni copia ni ruptura" con lo anterior y el PCF se embarca en un "gran debate sin tabúes", en medio de una crítica situación económica tras el descalabro de su candidato presidencial, Robert Hue (3,37 por ciento), en la primera vuelta.La derecha, a la que los sondeos auguran hoy una mayoría parlamentaria, se muestra decidida a evitar una nueva cohabitación y ha creado la Unión por la Mayoría Presidencial (UMP) para presentarse a las Legislativas del 9 y el 16 de junio.La UMP, que presentará una lista de candidatos únicos por cada circunscripción, reúne al Reagrupamiento por la República (RPR) de Chirac y a buena parte de los centroliberales y liberales, aunque los máximos dirigentes de estos dos últimos partidos, Francois Bayrou y Alain Madelin, se resisten a sumarse a la iniciativa.Bayrou se siente fortalecido tras colocarse en cuarta posición en la primera vuelta de las Presidenciales, con cerca del 7 por ciento de los votos, mientras la inmensa mayoría de las filas de Madelin (menos de 4 por ciento) se ha pasado ya a la UMP.Pese al éxito obtenido ayer por Chirac (81,96 por ciento frente al 18,04 de Le Pen), la derecha sabe que la cita con las urnas fue más un referéndum contra la ultraderecha que unos comicios para reelegir al neogaullista como presidente.El miembro del RPR Patrick Devedjian admitió hoy que las Legislativas serán "difíciles porque la izquierda está animada por un deseo de venganza".El tercer movimiento en discordia es el ultraderechista Frente Nacional (FN) de Le Pen que, tras su paso a la segunda vuelta en las Presidenciales, pide a Chirac que "restablezca una parte de proporcionalidad" a las Legislativas, pues es "inconcebible" privar a sus votantes de representación en la Asamblea Nacional, y demanda a la derecha que rechace cualquier "lógica de exclusión".Según una encuesta efectuada la semana pasada por Sofres, en la primera vuelta de las Legislativas la izquierda obtendría el 41 por ciento de los sufragios, pero estaría en minoría por el número de escaños (232 a 272), a causa del mapa de las circunscripciones.La derecha, con el 37 por ciento de los votos, se llevaría entre 271 y 331 escaños, y la ultraderecha, con un 16 por ciento de los sufragios, entre 1 y 3, de los 555 que la Francia metropolitana (sin territorios y departamentos de ultramar) tiene en la Asamblea de un total de 577 legisladores.




