La Reina Madre empieza su último viaje
Al son de una melancólica gaita escocesa, el féretro de la Reina Madre llegó hoy al palacio de St.James´s, en Londres, para ser trasladado el viernes en el Parlamento, donde el pueblo británico dará un último adiós a su abuela más querida.
LONDRES.---- Al son de una melancólica gaita escocesa, el féretro de la Reina Madre llegó hoy al palacio de St.James´s, en Londres, para ser trasladado el viernes en el Parlamento, donde el pueblo británico dará un último adiós a su abuela más querida.Aupado por seis sirvientes enlutados, envuelto en un estandarte real y coronado por un ramo de rosas, el ataúd con los restos mortales de la Reina Madre abandonó a las doce de este mediodía la Capilla de Todos los Santos, en el castillo de Windsor.La canción favorita de la popular anciana, el "Lamento de la Isla Negra" que tanto le recordaba a su inolvidable Escocia natal, fue interpretada por el gaitero oficial de la Reina de Inglaterra, mientras el féretro fue introducido en un coche fúnebre.El ataúd de la Reina Madre, fallecida el pasado sábado mientras dormía en Windsor, fue saludado con un imponente silencio sepulcral por cientos de personas que contenían la emoción y habían esperado pacientemente a la venerada anciana a las puertas del castillo.Escoltado por un amplio convoy policial, los restos mortales de la mujer que se ganó el corazón del pueblo británico empezaron, así, su último viaje para ser emplazados en el palacio de St.James´s, residencia de Carlos de Inglaterra, su nieto favorito.Al pasar frente al palacio de Buckingham, donde la bandera nacional ondea a media asta, el féretro fue ovacionado con aplausos de numerosas personas que habían depositado flores y dedicatorias para su querida abuela.Conmovida, Jennifer Pressley, de 38 años y escocesa como la Reina Madre, dijo: "Ver el ataúd cubierto con el estandarte ha sido una experiencia emocionante. Siempre quise a la Reina Madre porque, aún siendo de la realeza, estuvo siempre cerca de la calle".El personal del palacio de Buckingham también se unió al gentío para rendir tributo al cortejo fúnebre, que pasó junto al palacete de Clarence House, que fuera durante muchos años hogar de la fallecida.Finalmente, el féretro, a hombros, otra vez, de seis sirvientes enlutados, hizo su entrada en la Capilla de la Reina, en St. James´s, tras ser recibido por el obispo anglicano de Londres, el reverendo Richard Chartres.El ataúd, colocado sobre un catafalco, frente al altar, y honrado con una misa, reposará en la capilla de St.James´s hasta este viernes, día en que será llevado en solemne procesión al vestíbulo del palacio de Westminster, donde permanecerá cuatro días.En la sede del Parlamento del Reino Unido se celebrará una solemne vigilia para que el pueblo británico pueda darle su despedida.Ya el martes, día 9 de abril, el ataúd será conducido a la cercana abadía de Westminster para el oficio de las exequias fúnebres, preparado casi con la misma solemnidad, pompa y circunstancia de un funeral de Estado.Ese mismo día, la Reina Madre emprenderá su último viaje por una carretera que estará abarrotada de admiradores hasta el castillo de Windsor, acompañada por su nieto predilecto, Carlos de Inglaterra, quien ha pedido expresamente estar al lado de su abuela.Este domingo, en una alocución televisiva dirigida a todo el país, un emocionado y triste Carlos se declaraba "completamente destrozado" por la muerte de una persona "a la que adoraba desde niño".La Reina Madre será enterrada ese martes, 9 de abril, en el Panteón Real del castillo de Windsor, donde descansará eternamente junto a su esposo, el rey Jorge VI, fallecido en 1952.



