Las feromonas en el perfume multiplicaron besos, caricias y sexo
La incorporación de "feromonas" sintéticas en el perfume multiplicó los besos, las caricias y el sexo en un 74 por ciento de las mujeres que lo utilizaron, según un estudio de la Universidad de San Francisco (EEUU).
WASHINGTON.---- La incorporación de "feromonas" sintéticas en el perfume multiplicó los besos, las caricias y el sexo en un 74 por ciento de las mujeres que lo utilizaron, según un estudio de la Universidad de San Francisco (EEUU).Las "feromonas", llamadas también "hormonas del deseo", son sustancias químicas que segrega el organismo para facilitar la relación entre el macho y la hembra, aunque están más desarrolladas en los animales que en las personas.El estudio divulgado hoy, cuyos resultados se recogen en la revista especializada Physiology and Behavior (Fisiología y Comportamiento), ha estudiado el efecto de las "feromonas" en 36 mujeres de diferentes razas y edades que viven en California.Según Norma McCoy, profesora de Psicología de la Universidad de San Francisco, una de las participantes había comunicado antes del experimento tener relaciones afectivas (besos y caricias) una vez por semana.Sin embargo, tras someterse a la prueba, en la que se añadieron "feromonas" sintéticas al perfume habitual, la mujer informó de que esas prácticas habían aumentado a seis veces por semana.Según los autores del experimento, ninguna de las 36 participantes estaba casada o vivía regularmente con un hombre."Se trata de una señal biológica que sugiere al hombre que esa mujer puede reproducirse y él responde con un comportamiento romántico dirigido a asegurar la relación íntima con ella", ha explicado McCoy sobre las "feromonas".De las 36 mujeres que se sometieron durante 14 semanas a las pruebas, todas ellas asistentes a estudios de psicología y sexualidad en el estado de California, un total de 19 utilizaron las "feromonas" en el perfume.Otras 17, sin embargo, utilizaron su perfume habitual, al que se había añadido una sustancia sin efectos, un placebo, lo que permite utilizar a este grupo como control para evaluar los resultados totales.De las 19 mujeres que usaron el perfume con "feromonas", un 74 por ciento comunicó haber experimentado un cambio sustancial en sus relaciones afectivas y sexuales."Esto (las feromonas) no es un olor que se pueda detectar, ni el hombre ni la mujer se dan cuenta de su existencia, pero es algo muy poderoso", ha explicado la investigadora, que ha estudiado durante 20 años la sexualidad femenina.Para algunos científicos, las relaciones sexuales entre los seres humanos estaban regidas en el pasado por las "feromonas", al igual que ocurre hoy en la mayoría de los animales, pero la higiene y los cambios culturales han hecho que pierdan su efecto.Otros sostienen que se ha atrofiado el órgano "vomeronasal", OVM, que las segrega. El órgano OVM se encuentra en la nariz, aunque no está relacionado con el olfato, y envía mensajes a la región cortical superior del cerebro.En el experimento, el grupo de mujeres que siguieron utilizando su perfume más un placebo, y no las "feromonas", sólo el 23 por ciento comunicó una mejoría en las relaciones sexuales.En otro de los ejemplos dados por los autores del estudio, una de las participantes que sí las utilizó comunicó que, durante el experimento, había dormido y hecho el amor con un acompañante romántico durante cuatro noches cada semana.Antes del experimento con las "feromonas" la frecuencia de esas mismas relaciones era de una vez por semana.Las "feromonas" sintéticas o el placebo fueron mezcladas con un total de 34 perfumes diferentes. Las mujeres aplicaron dos o tres gotas al menos una vez al día bajo la nariz, en las mejillas y detrás de las orejas.Aunque algunas empresas ya comercializan perfumes que incluyen "feromonas" sintéticas, los autores del estudio consideran que nunca, hasta ahora, se habían hecho pruebas fiables sobre los efectos que producen en seres humanos.El estudio de la Universidad de San Francisco forma parte de los que se denominan "placebo doble ciego", similares a los que se siguen con fármacos y alimentos para comprobar sus efectos.Una investigación realizada a principios de este año despertó gran atención al confirmar que las "feromonas" disparaban la sexualidad en ratones hembra. El que se ha dado a conocer hoy despertará probablemente todos los sentidos en humanos macho.



