Con éxito avanza la operación Columbia

El veterano excursionista espacial Jim Newman y su compañero Mike Massimino, en su primera salida del transbordador espacial Columbia, completaron esta mañana la instalación de nuevos paneles solares en el telescopio orbital Hubble.

WASHINTON.--- El veterano excursionista espacial Jim Newman y su compañero Mike Massimino, en su primera salida del transbordador espacial Columbia, completaron esta mañana la instalación de nuevos paneles solares en el telescopio orbital Hubble.

Las tareas de Newman y de Massimino fueron una réplica casi de las que ayer hicieron John Grunsfeld y Rick Linnehan, en las dos primeras de las cinco salidas de los tripulantes del Columbia programadas para esta semana.

El propósito de ambas misiones fue la colocación de dos poderosos paneles solares, de 7,65 metros de longitud cada uno, en el telescopio valorado en 3.000 millones de dólares.

A su vez la instalación completa de los paneles solares fue el primer hito en la misión de 11 días que dará al observatorio una mayor capacidad telescópica, mejorará su actuación y dará a los astrónomos del mundo una visión más profunda del universo.

Cuando se asomó del Columbia, Massimino simplemente musitó: "Increíble", mientras que Newman comentó que era "un día hermoso para una caminata espacial".

Durante esta jornada Newman y Massimino también deben reemplazar uno de los giroscopios de 45 kilogramos que el Hubble -ahora estibado en el compartimento de carga del Columbia- usa para apuntar sus lentes a estrellas y galaxias distantes desde su balcón orbital a 565 kilómetros de la Tierra.

En noviembre pasado, por unos pocos días, funcionó mal una de las ruedas de giroscopio y, aunque desde entonces el mecanismo de orientación ha funcionado bien, los ingenieros concluyeron que ya era tiempo de reemplazarlo.

Para que el Hubble pueda apuntar sus lentes y otros equipos de observación con precisión por lo menos deben funcionar bien tres de las ruedas cilíndricas.

El nuevo conjunto de paneles, que se abren como alas -de 19 millones de dólares- está cubierto de células solares que convierten con eficiencia máxima la luz en electricidad y que incrementarán en más de 20 por ciento la producción de energía.

El gran día de esta misión llegará mañana, miércoles, cuando la agencia espacial estadounidense NASA ordene el apagado de todos los equipos del Hubble por primera vez desde que se lo preparó para el lanzamiento en 1990.

Después de eso los astronautas, trabajando con sus trajes presurizados y guantes gruesos reemplazarán una unidad de control de energía que se diseñó como parte permanente del telescopio sin que se planificara su sustitución en órbita.

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