Incertidumbre sobre un posible encuentro entre Pakistán e India
Pakistán y la India mantienen la incertidumbre sobre la posibilidad de celebrar una reunión bilateral durante la cumbre de los países del Sur de Asia en Katmandú, para intentar aliviar la actual escalada de tensión entre ambos países.
NUEVA DELHI.--- Pakistán y la India mantienen la incertidumbre sobre la posibilidad de celebrar una reunión bilateral durante la cumbre de los países del Sur de Asia en Katmandú, para intentar aliviar la actual escalada de tensión entre ambos países.Después del apretón de manos protagonizado en el acto de inauguración del foro por el presidente paquistaní, general Pervez Musharraf, y el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, a petición del primero, algunas informaciones apuntaban a un posible encuentro entre los ministros de Exteriores de ambos países.Sin embargo, fuentes oficiales indias se apresuraron a negar un encuentro entre los jefes de las diplomacias al margen de la cumbre de la Asociación para la Cooperación Regional de los países del Sur de Asia (SAARC), a la que asisten los dirigentes de Pakistán, India, Nepal, Sri Lanka, Butan, Bangladesh y Maldivas."No se ha producido un encuentro cara a cara" entre los ministros, aseguró un portavoz indio, que precisó que los ministros de Asuntos Exteriores de su país, Jaswant Singh, y de Pakistán, Abdul Satar, habían coincidido, pero en el marco de la cumbre y ante la presencia de responsables de otros países.Esa reunión podría contribuir a abrir una vía diplomática para aliviar la actual tensión entre ambas naciones, que han concentrado a decenas de miles de soldados a lo largo de la frontera común desde el asalto al Parlamento federal de Nueva Delhi, del que la India acusa a Pakistán.Pero en los días previos a la cumbre, el primer ministro indio ya había cerrado la puerta a mantener conversaciones con el presidente de Pakistán hasta que no se crease una atmósfera adecuada.En un aparente intento de lograr ese clima, Musharraf concluyó su discurso en la inauguración de la cumbre de la (SAARC) tendiendo "una mano de sincera y genuina amistad" al primer ministro indio.Pese a ese gesto, el presidente paquistaní había pedido en su alocución que se diferencie entre "terrorista" y "luchadores por la libertad", una distinción que genera malestar en la India cuando se refiere al estado de Cachemira, que ambos países se disputan.Tras concluir el discurso, Musharraf rodeó el podium, se situó frente a Vajpayee y le extendió la mano, que el primer ministro indio acabó estrechando.En su intervención, Vajpayee se felicitó por ese gesto, pero precisó que debe ir seguido de actos concretos que eviten la utilización del territorio paquistaní para actividades "terroristas", en referencia a una serie de atentados atribuidos a extremistas anti-indios radicados en Pakistán.El Ministerio paquistaní del Interior anunció ayer que las fuerzas de seguridad de este país han detenido a más de 200 activistas islámicos desde finales del pasado diciembre, incluidos militantes de los dos grupos de la región de Cachemira a los que India acusa del ataque llevado a cabo contra el Parlamento.A raíz de este asalto ocurrido el 13 de diciembre pasado, la India y Pakistán decidieron reducir la presencia de diplomáticos en el otro país, lo que se ha llevado a cabo hoy.Cincuenta y cinco diplomáticos de la embajada de Pakistán en Nueva Delhi abandonaron hoy la capital india con sus familias, mientras otros tantos funcionarios indios hacían lo mismo en Islamabad.A pesar de los llamamientos a la paz, soldados indios y paquistaníes reanudaron hoy los disparos de mortero y fusiles a través de la frontera, en la disputada región de Cachemira, lo que causó la muerte a diez soldados paquistaníes y destrozos en diversos búnkers, informó un portavoz del Ejército de ese país.Los tiroteos causaron heridas a tres civiles indios, informaron, por su parte, según fuentes militares indias. El portavoz paquistaní dijo que los soldados de Pakistán dispararon contra las posiciones indias en el distrito de Poonch, a unos 250 kilómetros al noroeste de Jammu, la capital de invierno de Cachemira.Las dos potencias nucleares del subcontinente indio están enfrentadas por el control de Cachemira, donde operan grupos musulmanes contrarios a Nueva Delhi, conflicto que ha causado dos de las tres guerras que han librado desde su independencia del Imperio Británico, en 1947.




