Repudian a las FARC por la muerte del niño que esperaba liberación del padre
Rodeado de los policías amigos de su padre, el cabo José Norberto Pérez, quienes le montaron guardia, amaneció el cuerpo sin vida de Andrés Felipe Pérez de 12 años en la sede del Comando de la institución en Buga.
Por Darío GómezBOGOTA.---- Rodeado de los policías amigos de su padre, el cabo José Norberto Pérez, quienes le montaron guardia, amaneció el cuerpo sin vida de Andrés Felipe Pérez de 12 años en la sede del Comando de la institución en Buga.Hombres, mujeres y niños de todos los estamentos de la sociedad y de los más disímiles estratos desfilaron durante la noche para darle el postrer adiós a quien con el dolor de un cáncer terminal y la desesperanza de no poder abrazar a su progenitor, falleció luego de luchar por sobreponerse a la enfermedad.El sepelio se cumplirá a las cuatro de la tarde, anunció el alcalde Jhon Jairo Bohórquez, quien en representación de los habitantes de la ciudad Señora, condenó la que calificó intransigencia de las Farc para haber dejado oportunamente en libertad al suboficial de la policía.La abuela paterna del niño, Soledad Ruíz, dejó en manos de Dios el que se haga justicia con quienes jamás escucharon el clamor mundial para que al menos en un gesto humanitario hubiesen permitido ese acercamiento que durante meses se gestó y que jamás se logró.En Guadualejo, la vereda donde pasó sus últimos días Andrés Felipe, sus abuelos maternos, Burbano y Clara Rosa guardarán el recuerdo del niño que llegó a su hogar, fue al hospital San José de Buga para recibir atención médica y no regresó.El gobernador del Valle, Germán Villegas coincidió con el arzobispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino en que fue un acto cruel de la guerrilla no escuchar al menos el sentimiento de un ser que comenzaba a vivir y que vio cómo la muerte le ganó la batalla.Los actos fúnebres, que contarían con la presencia del Presidente Andrés Pastrana, se efectuarán en la Basílica del Señor de Los Milagros de Buga a las cuatro de la tarde, informó la alcaldía.-VERSION DE LA AGENCIA REUTERS BOGOTA () .--- Un niño colombiano que agonizaba víctima de un cáncer terminal y esperaba que la guerrilla liberara a su padre, un policía secuestrado desde hace 21 meses, murió el martes sin hacer realidad su sueño, informaron los médicos que lo atendían.El drama de Andrés Felipe Pérez, de 12 años, generó una cadena de solidaridad nacional e internacional en este país de más de 40 millones de habitantes, agobiado por una guerra interna de 37 años, y provocó fuertes críticas contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)."El niño falleció debido a su enfermedad, que lo llevó a donde lo llevó, a un nefrolastoma metastásico. A las 11.25 murió. Tuvo una crisis respiratoria durante varios minutos, pero no podíamos hacer nada", dijo a los periodistas el médico Javier Valencia, que formaba parte del equipo que lo atendía.El menor padecía un cáncer de riñón que hizo metástasis en otros órganos, por lo que fue intervenido quirúrgicamente hace un mes.Antes de la operación, el niño clamó insistentemente la liberación de su padre, pero sus súplicas no fueron atendidas por las FARC, el principal grupo rebelde del país con 17.000 combatientes.El suboficial Norberto Pérez, padre de Andrés Felipe, fue capturado por la guerrilla en marzo del 2000 en un ataque a un cuartel policial del departamento central de Risaralda.El menor falleció en su casa de la ciudad de Buga, en el departamento suroccidental del Valle, adonde había pedido que lo trasladaran luego de pasar varias semanas hospitalizado. UN NIñ0 SIMBOLO QUE MURIO SOñANDOAndrés Felipe permaneció las últimas horas al lado de un teléfono celular esperando que la guerrilla le permitiera a su padre, cautivo en medio de la selva, hacer una llamada para escuchar su voz.La señora Francia Edith Ocampo, madre del niño, dijo que las últimas palabras de su hijo fueron: "Voy a dormir un rato. Si llama mi papá despiertéme".A finales de noviembre, las FARC propusieron al gobierno del presidente Andrés Pastrana canjear al suboficial Pérez por un guerrillero encarcelado, pero el gobierno la rechazó alegando prohibiciones legales.A las suplicas se sumaron dirigentes políticos, empresarios y miles de colombianos que en marchas pacíficas pidieron la liberación del policía para que el niño pudiera pasar los últimos días al lado de su padre, como era su deseo.La posición de las FARC, que mantienen paralizada desde octubre una negociación de paz que iniciaron con el gobierno en 1999, les valió fuertes críticas por su intransigencia."Una vez más vez un acto de insensatez por parte de las FARC frente al dolor humano, lo mínimo que le pedimos desde el gobierno, lo mínimo que le pedíamos los colombianos, es que expresara por lo menos, por primera vez un gesto humanitario, frente al dolor de una familia colombiana", dijo Pastrana.El niño se convirtió en medio de su agonía en un símbolo de unidad y en una víctima más de la guerra interna que azota a Colombia, la más extensa del continente, y que cobró la vida de 40.000 personas, la mayoría civiles, sólo en la última década."Andrés Felipe unió ese sentimiento nacional en contra de la violencia, de la intolerancia...", agregó el mandatario de 47 años desde la amazónica ciudad de Leticia.Las FARC capturaron en los últimos tres años a más de 450 miembros de las fuerzas armadas en asaltos a bases militares y de la policía, dentro del conflicto interno que azota el país.En junio las FARC liberaron a unos 350 policías y soldados después de la firma de un acuerdo de intercambio humanitario con el gobierno en el que fueron excarcelados 14 guerrilleros.




