Un nuevo bar permite coquetear desde la barrera de la tecnología
A los que les gusta coquetear pero les cuesta romper el hielo, un nuevo bar de Nueva York, el "Remote Lounge", les ofrece la tecnología de sus sueños: buscar pareja por control remoto a través de 60 cámaras y 100 monitores de vídeo.
NUEVA YORK.--- A los que les gusta coquetear pero les cuesta romper el hielo, un nuevo bar de Nueva York, el "Remote Lounge", les ofrece la tecnología de sus sueños: buscar pareja por control remoto a través de 60 cámaras y 100 monitores de vídeo.Desplegados por todo el local, los aparatos permiten al público dar rienda suelta a fantasías reprimidas, como mirar sin ser visto, hacer un poco de exhibicionismo, o conectar con alguien desconocido sin temor a sentirse rechazado."La gente se siente como si fueran famosos aquí", explicó Luke Vanle, director de promociones del local, situado en el 327 de la calle Bowery en Manhattan.Por medio de las Consolas de Cocktail, diseñadas especialmente para el bar, los clientes pueden manipular cada una de las cámaras de vídeo, en tantas direcciones como una bola de billar, para averiguar quien se halla en el local.Al pulsar uno de los grandes botones de la consola, en gris y naranja, al estilo del diseño de ciencia-ficción de los 60, se puede pedir una bebida o enviar un mensaje instantáneo a otra persona desconocida presente en el bar."Uno se siente menos tímido a la hora de establecer contacto con alguien que no conoces", señaló Vanle.El receptor del mensaje puede decidir ignorar la invitación pero en numerosas ocasiones, lo intrigante de recibir un mensaje enviado por un desconocido probablemente incitará a responder y entonces es cuando se pasa a hablar por el auricular telefónico a disposición en la comodidad de la consola."Es otro nivel de conexión", afirmó Vanle.Los propietarios del local encuentran que las consolas funcionan muy bien para romper el hielo o desinhibir a la gente e incitan a crear un mayor grado de conversación del que probablemente podría esperarse entre extraños.En el "Remote Lounge" resulta difícil pasar la noche mirando la cerveza y tiene el aliciente añadido de que al día siguiente la fotografía de muchos de los clientes podría aparecer en la web del bar, www.remotelounge.com.Las consolas permiten también navegar a través de 75 canales de vídeo, y en los monitores generales aparecen los vídeos más vistos en el local.El bar es idea de Kevin Centanni, Leo Fernekes y Bob Stratton, socios en la empresa Controlled Entropy Ventures, que se dedica al diseño de nuevos proyectos tecnológicos.Fernekes explicó que los tres empezaron a trabajar en el proyecto al considerar que Manhattan estaba listo para una nueva dimensión en la vida nocturna."Casi todo el mundo está familiarizado hoy con la comunicación remota, como el correo electrónico o los foros de charla", comentó.La experiencia de expresarse con mayor libertad es algo que agrada a la mayoría de la gente, y "nosotros simplemente hemos llevado el concepto a otro nivel", agregó.Abdalla Shane, de 29 años, no para de poner caras y de pulsar el botón para hacerse fotos instantáneas que saldrán en la página de Internet y aseguró que "me gusta el bar, es divertido. Es una forma de conocer gente de forma divertida, y quien sabe, siempre puedes encontrar un par de chicas para ir a casa".Para Nieves Prieto, de 29 años, original de Barcelona, esta es una idea nueva que tiene muchas posibilidades, aunque aseguró que en su caso no tenía problemas para "romper el hielo con la gente" y que "quizás a gente más joven la desinhiba más".A su lado, Nicole Hagar, de 27 años de edad, añadió que "es una novedad que pasará con el tiempo".Cuanto más lleno, aumenta el sentido de anonimato y se hace más difícil localizar donde está la gente que se ve a través de las cámaras, con lo que mirar y ser observado se convierte en una experiencia aún más intrigante.Eso se incrementará cuando en los próximos meses abran el sótano con plataforma de baile, pinchadiscos y más tecnología.Los empresarios planean también instalar consolas en otros bares y calles de Nueva York, y abrir bares similares en Londres y Japón, donde entonces se podrá coquetear a larga distancia y en tiempo real. Toda una nueva experiencia.Eso sí, a quienes les gustan los bares oscuros e íntimos no pasarán de la puerta en que hay un cartel que avisa de que al entrar uno pierde el derecho a la privacidad y al uso de su imagen.




