El mundo pide mantener a toda costa el proceso de paz
A pocas horas de vencer el ultimátum lanzado por las FARC, diplomáticos extranjeros y dirigentes humanitarios realizan gestiones para tratar de salvar el tambaleante plan de paz de Colombia, mientras el Gobierno mantiene inalterable su posición de no ceder a las exigencias rebeldes.
Bogotá.--- A pocas horas de vencer el ultimátum lanzado por las FARC, diplomáticos extranjeros y dirigentes humanitarios realizan gestiones para tratar de salvar el tambaleante plan de paz de Colombia, mientras el Gobierno mantiene inalterable su posición de no ceder a las exigencias rebeldes.Los representantes de los diez países facilitadores del diálogo de pacificación -Canadá, Cuba, España, Francia, Italia, México, Noruega, Suecia, Suiza y Venezuela- se han movilizado para tratar de reactivar las conversaciones, en punto muerto desde el pasado 17 de octubre."Deseamos vivamente reunirnos cuanto antes con los dirigentes de las FARC para ver qué futuro tiene el proceso", dijo a la prensa una fuente diplomática.Previamente, el embajador mexicano en Bogotá, Luis Ortiz Monasterio, saludó el reinicio de los contactos, en Cuba, entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla del ELN, señalando que ello incidirá de manera positiva en el proceso con las FARC.Los paramilitares secuestraron el lunes a seis alcaldes del noroeste de Colombia que habían sostenido contactos con el ELN para conseguir una tregua en el departamento informó el gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria.El gobierno nacional y la administración de Antioquia condenaron el hecho en un comunicado conjunto, en el que solicitaron a los captores respetar la vida de los burgomaestres y liberarlos "inmediatamente".Otras cinco personas, trabajadores de una empresa contratista de la multinacional estadounidense Occidental Petroleum (Oxy), fueron plagiados por desconocidos en una zona rural del departamento de Arauca (noreste), donde operan las FARC, el ELN y los paramilitares.La Unión Europea (UE), por su parte, trata de reactivar su papel en el esquema de pacificación de Colombia para evitar su estancamiento con la preparación de una declaración de apoyo al presidente Andrés Pastrana, la denegación de visados a los rebeldes y el desbloqueo de las primeras ayudas.Según una fuente europea en Bruselas, la UE alista una declaración sobre Colombia en la que pedirá mantener a toda costa el proceso de paz que se inició el 7 de enero de 1999 y la humanización del conflicto que afecta al país andino desde hace cuatro décadas, con un saldo de más de 120.000 muertos y gravísimas violaciones a las garantías básicas.El alto mando de las FARC, lanzó un ultimátum, que vencerá el próximo miércoles, para que Pastrana suspenda los controles militares en torno a la zona del despeje -sede el diálogo y bajo control rebelde- y niegue en público que ese grupo sea "terrorista", so pena de dar por terminado el proceso de paz.Pero Pastrana -cuyo mandato terminará el 7 de agosto de 2002- ha dicho que no acepta bajo ningún punto de vista la exigencia guerrillera de suspender los controles alrededor de la zona de 42.000 km2 y que corresponde a las FARC decidir, "con sus acciones, cómo quieren que el resto del mundo las catalogue".Estados Unidos, que encabeza una campaña mundial contra el terrorismo, considera como "organizaciones terroristas extranjeras" a las FARC (16.500 efectivos), al ELN (4.500) y a los paramilitares derechistas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, 8.000), enemigos acérrimos de los rebeldes.Europa pide mantener proceso a toda costa.La Organización de Naciones Unidas (ONU), la Iglesia católica y diversos líderes humanitarios colombianos han llamado al Gobierno y a las FARC a "no perder más tiempo" y retomar cuanto antes el diálogo de paz.El organismo mundial enfatizó que la solución para el conflicto colombiano es "negociada y no militar" y dijo que está dispuesto a mediar entre las partes, si éstas se lo solicitan.El presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana y arzobispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo, antiguo miembro del equipo negociador de paz del Gobierno, pidió a las partes no dejar morir el proceso y ofreció la mediación de los prelados para reactivar las conversaciones.Los observadores temen que la ruptura definitiva del diálogo con las FARC suponga el inicio de la guerra total, en medio de la campaña proselitista con miras las elecciones legislativas de marzo y las presidenciales de mayo próximo, y que la reactivación del proceso de paz podría tardar unos cinco años. BRUSELAS.--- La Unión Europea (UE) trata de reactivar su papel en el proceso de paz en Colombia para evitar su estancamiento con la preparación de una declaración de apoyo al presidente Andrés Pastrana, la denegación de visados a los rebeldes y el desbloqueo de las primeras ayudas.Los Quince preparan una declaración sobre Colombia que adoptarán los cancilleres el próximo 10 de diciembre, en la que piden, como en ocasiones anteriores, "mantener a toda costa el proceso de paz" y la "humanización del conflicto por ambas partes", es decir, el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario de protección a civiles, según una fuente europea.En el proyecto de declaración, que debe ser aprobada por los Quince -por lo que podría sufrir cambios- también pide al gobierno que mantenga la presión contra los paramilitares (extrema derecha), afirman que el programa de ayudas de la UE al país andino "es totalmente independiente del Plan Colombia" y piden contactar con los candidatos electorales para que incluyan la búsqueda de la paz como política de Estado".Colombia prepara actualmente la campaña para las elecciones presidenciales y legislativas de marzo y mayo de 2002.Asimismo llaman al gobierno a mantener la lucha contra la droga y solicitan el fortalecimiento del papel del consejero personal en Colombia, del secretario general de la ONU, Kofi Annan, (el actual, el noruego Jan Egeland, será relevado próximamente).La novedad en la declaración es que por primera vez "insisten al gobierno colombiano en que aplique políticas de redistribución de ingresos y socioeconómicas, independientemente de la evolución del proceso de paz".El objetivo de esta declaración, según la fuente, es "apoyar a Pastrana, porque si no, durante nueve meses no pasará nada en el proceso de paz", es decir, durante la campaña electoral y los meses siguientes a las elecciones."Queremos evitar un vacío político", ya que "él (en referencia a Pastrana) está muy débil de momento", explicó.Los Quince se comprometen a "hacer todo lo posible para poner en marcha los compromisos del 30 de abril", día en que se decidió en Bruselas la ayuda que aportará la UE al proceso de paz.La Comisión Europea desbloqueará "antes de final de año", según un portavoz, un primer lote, de 34,8 millones de euros, del paquete multianual de ayudas a Colombia de 105 millones de euros decidido el 30 de abril.Se trata de un proyecto a tres años para el desarrollo social en la región del Magdalena Medio (norte), zona rica en petróleo y oro, de tradicional influencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y donde operan grupos paramilitares.Será puesto en marcha por la organización no gubernamental 'Corporación para el desarrollo y la paz del Magdalena Medio'.La decisión de la ayuda no se está retrasando, según varias fuentes, y "está llevando su periodo normal", pero en la aplicación la UE está "limitada por la inseguridad en la zona", lo que "hará los trámites más largos en el terreno", advirtió la fuente.Además, los Quince dejaron de conceder recientemente visados de entrada a la UE a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxista) y ELN (guevarista), medida que mantendrán "hasta que liberen a todos los secuestrados europeos", según una fuente europea.Los Quince decidieron aplicar esta medida después de que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptara el 28 de septiembre, tras los atentados de Estados Unidos, una resolución en la que pedía el cese de todo tipo de apoyo a entidades implicadas en actividades extremistas, "y para nosotros, los secuestros son un acto terrorista", declaró la fuente.Después de la resolución de la ONU "tomamos la decisión de tener contactos con las FARC sólo a través del grupo de (países) amigos y del grupo de (países) coordinadores (del proceso de paz)" porque "mientras haya europeos secuestrados, no queremos reunirnos con ellos aquí", explicó.Los Quince deben decidir si extienden la condición a "todos los extranjeros secuestrados", y además investigan si en recientes viajes de rebeldes se produjeron contactos con otras organizaciones terroristas europeas o para la venta de droga.De esta medida Colombia no ha recibido notificación, según una fuente de la embajada del país andino en Bruselas, que añadió que espera recibir noticias de una decisión que refleja "una preocupación creciente de la UE por las actividades" de los rebeldes que violan los derechos humanos.



