Cancillería venezolana pedirá "aclaratoria" a embajadora de EEUU
El ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Luis Alfonso Dávila, pedirá una "aclaratoria" a la embajadora de EEUU en Caracas, Donna Hrinak, por sus declaraciones sobre la supuesta pérdida de "credibilidad" de Venezuela ante Washington.
Caracas.--- El ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Luis Alfonso Dávila, pedirá una "aclaratoria" a la embajadora de EEUU en Caracas, Donna Hrinak, por sus declaraciones sobre la supuesta pérdida de "credibilidad" de Venezuela ante Washington."He cursado una invitación a la embajadora de Estados Unidos a objeto de que el próximo miércoles podamos conversar y solicitarle la correspondiente aclaratoria a las declaraciones que aparecen en la prensa", dijo Dávila en una entrevista radial.El pasado jueves, Hrinak dijo a la prensa local que Venezuela "pagó un precio en términos de credibilidad" por las "contradicciones" de algunos ministros del Gobierno de Hugo Chávez sobre el terrorismo.Hrinak añadió que "aunque ya está clara la posición actual" de Venezuela de "apoyo a la coalición multinacional" contra el terrorismo internacional tras los ataques contra EEUU del 11 de septiembre, las "contradicciones durante las últimas dos semanas han tenido un impacto en la credibilidad del país".La diplomática hacía referencia a los pronunciamientos de los ministros del Interior, Luis Miquilena, y de Defensa, José Vicente Rangel, en los que, a la condena sin paliativos del terrorismo, se añadían matizaciones contrapuestas.Ese fue el caso de las declaraciones de Rangel en torno a Ilich Ramírez, apodado "Carlos" y "El Chacal", que cumple cadena perpetua en París por el asesinato de dos periodistas y de un informante libanés en 1975Rangel dijo que Ramírez no podía ser considerado como terrorista en Venezuela porque no había cometido delitos de esa naturaleza en este país, mientras que Miquilena señaló que esa era una "opinión personal" de Rangel y no la del Gobierno.Este viernes, Rangel consideró las declaraciones de Hrinak como "algo subjetivo" y sostuvo que magnificar la diversidad de opiniones expresadas por los funcionarios oficiales nacionales y extranjeros era "banalizar" la función de los medios informativos.




