Más que nunca deben defender estabilidad mercado petrolero dice la OPEP
La OPEP se reúne el próximo miércoles en Viena para estudiar la delicada situación del mercado mundial de crudo, cuya evolución no sólo dependerá de las consecuencias de la actual crisis bélica, sino que también puede incidir decisivamente en el futuro desarrollo del conflicto.
VIENA.--- La OPEP se reúne el próximo miércoles en Viena para estudiar la delicada situación del mercado mundial de crudo, cuya evolución no sólo dependerá de las consecuencias de la actual crisis bélica, sino que también puede incidir decisivamente en el futuro desarrollo del conflicto.La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) busca sobre todo la estabilidad de los precios a un nivel moderado, lo que se ha vuelto más necesario que nunca ante la situación actual, llena de incertidumbre hacia el futuro inmediato tras los ataques terroristas a EEUU.Si los precios de la energía se disparasen, la crisis de la economía mundial se agudizaría dramáticamente, especialmente en EEUU, el mayor consumidor mundial de petróleo, lo que reduciría fuertemente la demanda, provocando a la larga un exceso de oferta y, luego, la consecuente caída de las cotizaciones de crudo.Pero en estos momentos los precios tienden a bajar y un eventual desplome del mercado, semejante al que se produjo en 1998-1999, cuando el crudo se vendía a 10 dólares por barril, si bien podría impulsar el crecimiento económico en las naciones industrializadas, podría tener imprevisibles consecuencias sociales en los países musulmanes que dependen de los ingresos del petróleo.Golpearía de diferente manera a los Estados de mucha y densa población, como Irán, que a otros en los que una mayor riqueza es compartida por menos personas, como Arabia Saudí, pero de todos modos afectaría sensiblemente al bolsillo de todos los ciudadanos de esos países y crecería el descontento con la clase gobernante, especialmente en los Estados considerados "moderados" en Occidente.Tanto los precios demasiado altos como demasiado bajos conllevan el eventual riesgo de que la aún inestable alianza mundial contra el terrorismo se rompa y la situación degenere en un conflicto abierto entre el mundo cristiano y el islámico, pues se radicalizarían las posiciones.Si el petróleo sube, el riesgo es que crezca el miedo y la irracionalidad en Occidente, vuelva a surgir la imagen de los países árabes petroleros como "halcones" que utilizan el crudo como arma, y se generalice un ambiente de enemistad y resentimiento hacia esas naciones.Pero si los precios caen, puede ser que las voces radicales encuentren mayor eco entre la población musulmana, a las que se unirían los que en ese desarrollo interpretan una consecuencia del dominio occidental sobre los gobiernos de algunos de esos Estados, acusados ya por muchos de defender antes los intereses de EEUU y otros países industrializados que los de la propia población.Además de la oferta y la demanda, son muchos los factores que determinan los precios del crudo, desde el papel de los consorcios petroleros hasta el clima, pasando por el transporte, los niveles de reservas almacenadas y la información que se divulga sobre esos datos y que incide a su vez en otro elemento esencial, la especulación que desvirtúa el mercado.Con un control de cerca de dos tercios de las exportaciones mundiales de crudo, la OPEP (integrada por Arabia Saudí, Argelia, los Emiratos Arabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela) ha logrado en lo que va de año mantener el precio de su barril (de 159 litros) de crudo en la banda de fluctuación de entre 22 y 28 dólares que adoptó en 2000 como idónea.Pero mantener esa meta, de acuerdo con los expertos, requerirá también de los esfuerzos de otros importantes productores independientes, como México, Rusia, Angola, Omán, Kazajistán, Egipto, Guinea Ecuatorial y Sudán, países que, según señaló recientemente a la prensa austriaca el secretario general de la OPEP, el venezolano Alí Rodríguez, están invitados como observadores a la reunión vienesa del próximo día 26.




