Palestinos conmocionados por los atentados en EEUU
El presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, donó sangre el miércoles para las víctimas de los ataques en Nueva York y Washington mientras que otros palestinos realizaron vigilias en Jerusalén en solidaridad con Estados Unidos.
GAZA.---- El presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, donó sangre el miércoles para las víctimas de los ataques en Nueva York y Washington mientras que otros palestinos realizaron vigilias en Jerusalén en solidaridad con Estados Unidos."Que Dios los bendiga", dijo Arafat mientras personal médico extraía sangre de un brazo del líder palestino en el hospital Shifa de Gaza.Funcionarios palestinos dijeron que esta donación de Arafat será el principio de un esfuerzo conjunto palestino para enviar sangre a las víctimas de los atentados del martes.No se aclaró si ya se hicieron arreglos para transferir la sangre desde Gaza y Cisjordania hasta Estados Unidos.Miles de israelíes donaron también sangre el miércoles, dijeron fuentes judías allegadas al sector salud.Decenas de niños, mujeres y hombres palestinos se dieron cita frente al consulado de Estados Unidos en Jerusalén Oriental y encendieron veladoras mientras colocaban ofrendas florales junto a los muros del inmueble.Muchos llevaban cartelones en donde se leía: "El terror es nuestro enemigo" y "Nosotros somos víctimas también".Grupos palestinos dijeron el miércoles que simpatizan con las víctimas de los atentados en Estados Unidos, a pesar de sus críticas al respaldo de Washington a Israel durante la revuelta palestina.Muchos palestinos pasaron la noche sin dormir, ante las pantallas de sus televisores, siguiendo los acontecimientos posteriores a los atentados del martes contra vitales instalaciones económicas y militares en Estados Unidos."Pensé que estaba viendo una película de horror de Hollywood (...) No podía creer lo que veían mis ojos", dijo a Reuters un estudiante de Ramallah, Cisjordania, Mohammad Khaled, de 20 años.Miles murieron cuando dos aeronaves comerciales secuestradas se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York y otra más embistió contra el Pentágono, en el peor ataque contra Estados Unidos desde el de Pearl Harbor, en 1941.Una cuarta aeronave secuestrada se estrelló en una zona rural de Pennsylvania.Los palestinos han fustigado a Estados Unidos por su parcialidad hacia Israel en el conflicto de Oriente Medio.Algunos han incinerado banderas estadounidenses durante marchas de protesta en la revuelta de casi un año contra la ocupación israelí, en la que Israel ha utilizado contra ellos armamentos de fabricación estadounidense.Al menos 569 palestinos y 165 israelíes han muerto desde que los palestinos se levantaron contra la presencia de Israel en territorios ocupados durante la Guerra de los Seis Días en 1967.No obstante, los palestinos dicen que pueden identificarse con las víctimas estadounidenses de los atentados, porque ellos mismos saben lo que es estar en ese papel."Nosotros, los palestinos, somos seres humanos y no celebramos cuando otros están de duelo", dijo a Reuters una ama de casa, Amal Qassem, de 42 años, en Belén."Aunque Israel nos ataca a diario con helicópteros Apache estadounidenses y usa armas estadounidenses para matar a nuestra gente, enviamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas", agregó.Muchos palestinos reaccionaron atónitos y horrorizados ante el desastre, pero también sorprendidos ante la osadía de un ataque contra los símbolos del poderío militar y financiero estadounidenses, el Pentágono y el World Trade Center.Sin embargo, también manifestaron su temor de que Israel trate de explotar los ataques contra Estados Unidos para catalogar como "terroristas" a árabes y musulmanes.Arafat condenó el martes los ataques calificándolos de una "acción terrible" y dijo que, si se lo piden los estadounidenses, ayudará a seguir la pista a los responsables.Tras los atentados, Arafat postergó una visita a Siria programada para el miércoles. Funcionarios palestinos dijeron que puso en suspenso todos sus planes y reuniones y que su despacho estaba siguiendo, con preocupación, los acontecimientos.Para algunos palestinos, los atentados asestaron un duro revés a las esperanzas de una participación directa de Estados Unidos en las gestiones para terminar con casi 12 meses de derramamiento de sangre y reavivar el proceso de paz.



