El Grupo Cairns anuncia presión económica y camino político para liberalizar comercio
Las presiones conjuntas en las negociaciones con la OMC y el diálogo político directo con las principales potencias mundiales son las opciones con que cuentan los países del Grupo de Cairns para conseguir la liberalización del comercio.
PUNTA DEL ESTE (Uruguay).--- Las presiones conjuntas en las negociaciones con la OMC y el diálogo político directo con las principales potencias mundiales son las opciones con que cuentan los países del Grupo de Cairns para conseguir la liberalización del comercio.Fue el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, quien amplió anoche la agenda con la sorpresiva propuesta de abrir un diálogo político con los ocho países más importantes del mundo ante la impotencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para liberalizar el comercio internacional.En sus palabras de apertura de la XXII Reunión de Ministros del Grupo de Cairns que se celebra en el balneario uruguayo de Punta del Este, Batlle dejó de lado el texto escrito por sus asesores para proclamar en su improvisado discurso que "lo que anda mal es la globalización"."Quizás, lo que nos está pasando es que no nos animamos a llevar adelante la verdadera y necesaria globalización, que es la del comercio libre, la única que nos va a dar a todos la posibilidad de crecer",afirmó.El presidente uruguayo reclamó negociaciones con las potencias para obtener respuestas políticas, tanto positivas como negativas, "porque ambas tienen sus consecuencias" y ante la ineficacia de otros mecanismos, entre los que destacó en especial a la OMC."Nos reunimos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para analizar nuestras desdichas, no nos podemos reunir con la OMC, porque no se reúne, y cuando iniciamos una ronda, son nuestros nietos los que ven resultados, por lo que hay que golpear otras puertas y me parece que ha llegado el momento para que el Grupo de Cairns lo haga con el G-8", declaró.En opinión de Batlle, el Grupo de Cairns "tiene capacidad y autoridad moral para llamar a la puerta del G-8" (Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Gran Bretaña, Japón y Rusia) porque "las realidades políticas son más fuertes que las institucionales"."Sin comercio libre, no hay trabajo libre; sin trabajo libre, no hay crecimiento, y sin crecimiento la democracia empieza a tener dificultades para consolidarse", explicó."La recesión actual es sin ninguna duda una circunstancia que nos favorece para poder actuar. Es necesario tener respuestas políticas, aunque sean negativas, pero lo que no se puede es seguir aislado discutiendo cómo nos va ir en Doha (Qatar) con la OMC", insistió el jefe del Estado uruguayo.El tono del discurso y sus formas poco protocolarias arrancaron al comienzo sonrisas de los participantes, que, sin embargo, asentían luego, cuando Batlle advirtió que si la próxima Ronda del Milenio que la OMC prepara en Doha vuelve a terminar en un fracaso, como la anterior, celebrada en Seattle (EEUU) en noviembre de 1999, el camino político quedará como el único posible."Esta es una reunión de productores agrícolas, pero para hablar de cuestiones políticas", dijo el gobernante.Mientras, las organizaciones de productores agrícolas, que se reunieron paralelamente, reclamaron al Grupo de Cairns no negociar en la OMC la liberalización de otros componentes comerciales si no se lograba incluir entre ellos la agricultura.En una primera reacción a la propuesta uruguaya, el canciller argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, optó por la moderación, pues, según destacó, el asunto "no puede tener una respuesta individual", sino que debe ser colectiva de los países del Grupo de Cairns, "a los que el presidente hizo la propuesta"."Me parece que hay que ser muy orgánicos en los procedimientos", dijo el canciller a los periodistas que le abordaron tras el discurso de Batlle.Rodríguez Giavarini indicó, al mismo tiempo, que "EEUU la ha escuchado y, como es país miembro del Grupo de los Ocho, por allí también ellos tendrán que analizarla orgánicamente"."No puedo agregar nada más sobre el tema, porque sería decidir por terceros y a mí no me corresponde", insistió el ministro argentino.Asimismo, elogió las "positivas actitudes de EEUU" de acompañar las demandas de libre comercio de los países agrícolas y llegar a un acuerdo con el Mercosur (que agrupa a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y tiene como socios a Bolivia y Chile).El Grupo de Cairns, llamado así por la ciudad australiana donde se fundó, lo integran Colombia, Costa Rica, Guatemala, Canadá, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Islas Fiji, Indonesia, Malasia y Tailandia, además de los países del Mercosur y sus socios de libre comercio.En Punta del Este también están en calidad de invitadas las delegaciones de Pakistán, Egipto y Kenia, lo cual supone una perspectiva de ampliación del grupo y su mayor influencia en lapalestra mundial.



