Internacional

Protestas sociales sacuden a Argentina

El gobierno argentino enfrentó el martes una ola de protestas contra la rebaja de los sueldos de los empleados públicos y de las pensiones destinada a mejorar la solvencia del Estado y a evitar una cesación en el pago de la deuda.

BUENOS AIRES.--- El gobierno argentino enfrentó el martes una ola de protestas contra la rebaja de los sueldos de los empleados públicos y de las pensiones destinada a mejorar la solvencia del Estado y a evitar una cesación en el pago de la deuda.
La principal manifestación contra el plan de austeridad la llevaban adelante grupos de desocupados, que mantenían cortadas carreteras en varios puntos del país.
"Todos nuestros cortes van a ser pacíficos (...) Esperamos que sea masivos y con alternativas de paso para la gente", dijo a una radio Luis D'Elía, uno de los líderes de la protesta.
Además, los empleados estatales comenzaron una huelga de dos días contra la medida implementada por el gobierno, mientras los docentes de universidades públicas cumplían el segundo día de un paro que finalizará el viernes.
"El método (de cortes de carreteras) yo no lo comparto, pero (...) obviamente el reclamo está vinculado a la falta de trabajo, a la situación social, es una expresión, es un dato de la realidad", admitió a periodistas el Ministro de Desarrollo Social, Juan Pablo Cafiero.
Mientras el humo de llantas quemándose se levantaba en algunas carreteras o caminos cortados por desocupados en la capital y en el interior del país, miles de feligreses se agolpaban en las puertas de la Iglesia de San Cayetano en Buenos Aires para pedirle empleo al patrono del pan y del trabajo.
A diferencia del ambiente en las calles, en los mercados el gobierno tenía su primera jornada de distensión en varios días.
El bono de referencia argentino -el Global con vencimiento en el 2008- crecía 3,28 por ciento a 58,87 dólares, recortando su caída desde fines de junio a alrededor de 20 por ciento.
En tanto, el riesgo país -que mide la desconfianza de los inversores- retrocedía 1,92 por ciento a 1.576 puntos básicos, medido en términos del índice EMBI+ de J.P. Morgan.
Los inversores continúan a la espera de alguna señal del Fondo Monetario Internacional sobre si otorgará a Argentina fondos extra para dejar atrás una crisis de confianza que no le permite reactivar su economía.
ENOJO SOCIAL
El plan de ajuste afecta a pensionados y empleados públicos con ingresos de más de 500 dólares mensuales, quienes cobraron sus salarios de julio con una rebaja del 13 por ciento.
"La gente no tiene plata ni para venir a ver al santo y encima bajan las jubilaciones y los salarios", dijo Evarista, una abuela que desafió el frío, las lluvias y una larga espera con tal de pedir por sus seres queridos ante San Cayetano.
"Yo vengo a rezar por mis hijos y mi nieto que tiene 25 años y no encuentra trabajo", agregó, mientras mantenía su lugar entre las miles de personas que se amontonaron una fila de tres kilómetros para poder rezar frente a la imagen del santo en Liniers, el barrio de Buenos Aires donde se ubica la iglesia dedicada al sacerdote italiano del siglo XV.
La reducción se mantendrá al menos hasta septiembre y puede ser incrementada si el Ministerio de Economía considera que no es suficiente para equilibrar las cuentas públicas del país, donde una familia necesita al menos 1.500 dólares al mes para cubrir sus necesidades básicas.
El gobierno intentó convencer a los huelguistas de que el ajuste era vital para sacar adelante una economía que no crece desde hace tres años, en la que el desempleo llegó al 16,4 por ciento de la masa laboral (2,36 millones de personas) y un tercio de los 36 millones de argentinos vive en la pobreza
Pero adelantó que, en caso de que no desistieran de la medida de fuerza, serían reprimidos los grupos que impidieran el tránsito en las carreteras.
Pero los argentinos parecen no escuchar los ruegos de un gobierno que les había prometido cuando asumió en diciembre de 1999 puestos de trabajo y reactivación económica. Según los últimos sondeos, el presidente Fernando de la Rúa tiene una popularidad de apenas el 16 por ciento.
La semana pasada, las agrupaciones de desocupados cortaron por 24 horas entre 40 y 50 carreteras en todo el país sin que se registraran incidentes de violencia.
Los cortes de rutas se multiplicaron en los últimos meses, emergiendo como una forma de protesta alternativa de grupos de desocupados que desconfían de las tradicionales centrales sindicales argentinas, que ya realizaron siete huelgas generales contra De la Rúa.
En junio, un bloqueo de carretera en un empobrecido pueblo de la norteña provincia de Salta dejó un saldo de dos muertos, después de que las fuerzas de seguridad reprimieron a los desempleados que exigían subsidios del Estado.

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