Arzobispo de Catania celebra misa en las faldas del Edna para calmar erupciones
El arzobispo de Catania, Luigi Bonmarito, ofició hoy una misa para calmar al volcán en el Santuario de la Virgen de la Roca, levantado en las faldas del Etna, a la que asistieron unas diez mil personas que rezaron y pidieron que se detenga la lava.
CATANIA.--- El arzobispo de Catania, Luigi Bonmarito, ofició hoy una misa para calmar al volcán en el Santuario de la Virgen de la Roca, levantado en las faldas del Etna, a la que asistieron unas diez mil personas que rezaron y pidieron que se detenga la lava."Bendigo esta montaña e invoco la misericordia de Dios para que se cierren las bocas" (del volcán), afirmó Bonmarito, convencido de que la Virgen María, "que es madre, sabrá plegar el corazón de Cristo ante las exigencias, las lágrimas, los temores y las preocupaciones de las poblaciones que viven alrededor del volcán".El arzobispo se mostró convencido de que cuanto "más caliente" (intensa) sean las plegarias, "más fría será la erupción", es decir se aplacará.La misa se celebró teniendo al volcán como fondo y los presentes oraron y expresaron sus esperanzas de que el "Gigante bueno", como conocen al Etna, deje de rugir y de arrojar lava, que amenaza con "tragarse" el centro turístico del Refugio Sapienza y al cercano pueblo de Nicolosi.La colada de lava continúa avanzando, aunque en las últimas horas a una velocidad menor.Uno de los frentes, el que amenaza al Refugio Sapienza, se encuentra a 40 metros de este centro turístico. Los terraplenes y zanjas construidos por Protección Civil y el cuerpo de ingenieros del Ejército han logrado de momento desviar el río de lava, pero los vulcanólogos consideran que las próximas horas pueden ser decisivas.El otro río de lava que amenaza al pueblo de Nicolosi sigue prácticamente detenido a cuatro kilómetros de la población.Aunque sus 6.000 vecinos están preocupados y preparados para una eventual evacuación, la vida en la zona continúa con normalidad.El Etna, de 3.340 metros de altitud, es la montaña más grande de Sicilia y se le conocen 90 erupciones, algunas de las cuales duraron varios años.La más violenta se registró en 1669, cuando la lava llegó hasta Catania, la segunda ciudad más importante de Sicilia que actualmente tiene 350.000 habitantes, destruyendo parte de la misma.




