Ecuador pide suspender fumigación aérea en la frontera
La fumigación aérea en la zona cocalera de Putumayo, en Colombia, es parte de la ofensiva antidrogas de ese país, denominada Plan Colombia y apoyada con una ayuda de 1.300 millones de dólares por Estados Unidos.
QUITO.--- La fumigación aérea en la zona cocalera de Putumayo, en Colombia, es parte de la ofensiva antidrogas de ese país, denominada Plan Colombia y apoyada con una ayuda de 1.300 millones de dólares por Estados Unidos.Colombia estudia un pedido de Ecuador para que deje de fumigar desde el aire la zona fronteriza, por temor a que los químicos aplicados para erradicar las plantaciones de coca afecten la salud de sus ciudadanos, dijo el jueves el embajador de Bogotá en Quito.Pero Ecuador, que comparte una frontera de 620 kilómetros con Colombia, se quejó de que el uso del químico glifosato para erradicar los cultivos de coca puede afectar la salud de los ecuatorianos y sus cultivos en los pueblos cercanos al Putumayo.Medios locales reportaron esta semana un incremento en dolores de cabeza, fiebre y enfermedades de la piel entre algunos residentes de la zona fronteriza desde que se inició la fumigación."Si hay una base científica para que se establezca esa franja donde no se hagan fumigaciones, pues el asunto se considera", dijo a Reuters el embajador colombiano en Ecudor, Eliseo Restrepo.Añadió que el glifosato se usa para cultivos agrícolas como el banano y las flores y que es considerado inocuo y de poca dispersión.Colombia ha fumigado 30.000 hectáreas con glifosato desde diciembre.El canciller ecuatoriano, Heinz Moeller, reconoció que sin estudios científicos "no hay comprobación alguna" de que los problemas de salud se deban a la aerofumigación.Sin embargo, pidió a Colombia "que su programa de erradicación en las zonas aledañas dentro de esta franja de 10 kilómetros de la frontera ecuatoriana lo haga por la vía manual y no utiliza la aerofumigación".Las autoridades de Quito temen cada día más que el Plan Colombia empuje hacia Ecuador el violento conflicto de ese país, que enfrenta a rebeldes izquierdistas, paramilitares dechistas y las fuerzas de seguridad.Asimismo se preocupan de que la coca encuentre tierras fértiles en la amazonía ecuatoriana, zona afligida por la pobreza que recibe poca atención gubernamental.Ambientalistas locales debaten el peligro de la aerofumigación. Algunos se oponen al glifosato mientras otros dicen que los productores de coca causan mayor daño ecológico cuando destruyen la selva para sembrar este cultivo.



