Internacional

Bush saluda a nuevos ciudadanos EEUU en visita a Nueva York

El presidente George W. Bush tendió la mano el martes a inmigrantes y católicos en su primera visita a Nueva York desde que llegó al poder, guiando a nuevos ciudadanos de Estados Unidos para que recitaran el Juramento de Lealtad cerca de la Estatua de la Libertad.

NUEVA YORK.--- El presidente George W. Bush tendió la mano el martes a inmigrantes y católicos en su primera visita a Nueva York desde que llegó al poder, guiando a nuevos ciudadanos de Estados Unidos para que recitaran el Juramento de Lealtad cerca de la Estatua de la Libertad.
Acompañado de la senadora demócrata por Nueva York y ex primera dama Hillary Rodham Clinton, Bush llegó al estado en donde fue vapuleado por su rival demócrata Al Gore en las elecciones presidenciales de 2000 para observar la ceremonia de jura en la isla de Ellis y homenajear al fallecido cardenal John O'Connor con la Medalla de Oro del Congreso.
En el atrio del complejo de la isla de Ellis que acogió a más de 12 millones de inmigrantes a Estados Unidos, Bush observó cuando 29 inmigrantes oriundos de Polonia, Argelia, Israel y Gran Bretaña se convirtieron en ciudadanos nortamerianos.
"Mis compatriotas estadounidenses que están de pie detrás nuestro, congratulaciones", dijo Bush. "Me honra hablarles como líder de su país. Y lo grandioso de Estados Unidos es que no tienen que escucharme, a menos que lo deseen".
El presidente republicano llevó consigo a bordo del Número Uno de la Fuerza Aérea a dos prominentes demócratas: Clinton y su colega senador Charles Schumer, que se unieron en la isla de Ellis a dos prominentes republicanos neoyorquinos, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Rudolph Giuliani, y el gobernador del estado homónimo, George Pataki.
Si la visita de un día de Bush pretendía apelar a los nuevos inmigrantes y los más de 48 millones de católicos del país, también tenía otra finalidad política: permitir que el presidente entable nexos con Clinton y Schumer, dos de los más prominentes liberales en el Senado.
Durante el vuelo, Bush se sentó junto a la ex primera dama para conversar, inclinándose hacia ella y tocándola en el brazo ocasionalmente, y los dos posaron juntos para fotografías frente a la Estatua de la Libertad, antes de abordar un bote para el corto trayecto hacia la isla de Ellis.
En la ceremonia, en la que se naturalizó un grupo entre los que figuraban un cantinero, un violinista, un agente de seguros y un médico, Bush prometió modificar la manera en que el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS en sus siglas en inglés) trata a quienes desean adquirir la ciudadanía.
El presidente propuso un plazo límite de seis meses para procesar solicitudes, la prórroga de una medida temporal que permite solicitar la residencia permanente sin tener que volver a su país de origen y destinar 500 millones de dólares al INS, durante un período de cinco años, para mejorar su servicio.
"La inmigración no es un problema por solucionar. Es una señal de una nación confiada y exitosa y a la gente que desea hacer su hogar de Estados Unidos debería de recibírsela con ese espíritu por representantes de nuestro gobierno", dijo Bush.
Tras la ceremonia, Bush lideró al grupo para que recitasen el Juramento de Lealtad, pidiéndoles erróneamente que alzasen su mano derecha, en lugar de colocarla sobre su corazón, como es la costumbre.
"Levanten la mano derecha, por favor", dijo Bush, haciendo que la mayoría del grupo lo imitase, antes de percatarse de su error. "En realidad, pongan la mano sobre su corazón".

El siguiente artículo se está cargando

Caracol Radio
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad