Padres hispanos cuidan mas de que sus bebés duerman boca arriba
La campaña de educación pública que recomienda que los bebés duerman boca arriba para reducir el riesgo de síndrome de muerte repentina, ha dado resultados desiguales entre los diferentes grupos étnicos, según un estudio divulgado hoy.
WASHINGTON.---La campaña de educación pública que recomienda que los bebés duerman boca arriba para reducir el riesgo de síndrome de muerte repentina, ha dado resultados desiguales entre los diferentes grupos étnicos, según un estudio divulgado hoy.El Síndrome de Muerte Infantil Repentina es un inexplicable fallecimiento que ocurre entre bebés sanos entre un mes hasta un año de edad a quienes se les considera víctimas del SMIR (SIDS por su sigla en inglés) cuando la autopsia no revela otra causa determinada de muerte.Durante las últimas tres décadas la investigación científica no ha hallado las causas del síndrome, aunque sí ha logrado demostrar que se reduce considerablemente el riesgo si se acuesta a los bebés boca arriba.Hace siete años, las autoridades sanitarias iniciaron en Estados Unidos una campaña nacional titulada "Dormir boca arriba" y los datos demuestran que ha disminuido el número de muertes por SMIR de 30 a 40 por ciento.Sin embargo, un estudio del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan y la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Michigan, presentado en la reunión conjunta de las sociedades de Pediatría Académica y la Academia de Pediatría, en Baltimore (Maryland), demuestra que la campaña iniciada en 1994 ha dado mejores resultados en algunos grupos étnicos que en otros."La campaña 'Dormir boca arriba' tuvo éxito en cuanto a conseguir que los bebés sean acostados sobre su espalda, pero sigue habiendo diferencias" entre niños de distintos grupos étnicos, manifestó John Frohna, profesor de Medicina Interna y Pediatría en la Universidad de Michigan.Frohna y Harold Pollac, profesor de la Facultad de Salud Pública de Michigan, llevaron a cabo el estudio presentado hoy en Baltimore."Encontramos que el porcentaje de los bebés acostados boca abajo disminuyó del 27 por ciento en 1996 al 19 por ciento en 1998", explicó Frohna."Pero, aunque el cumplimiento de las recomendaciones de la Academia de Pediatría de Estados Unidos sobre la posición en que deben dormir los bebés aumentó entre los negros, el aumento se produjo a un ritmo más lento que en otros grupos étnicos", añadió.La mayoría de las muertes por SMIR ocurren cuando los bebés tienen entre uno y cuatro meses de edad y es la causa principal de muertes de bebés de uno a 12 meses.Los bebés negros tienen dos veces más probabilidades de morir de ese síndrome que los blancos y buena parte de la diferencia parece vinculada, entre otros factores, a la educación de los padres y al peso del bebé al nacer.En general, los padres hispanos tienen más propensión que el resto a acostar a sus bebés sobre la espalda para dormir, aunque el estudio muestra que también suelen colocarlos de lado."El cumplimiento con las recomendaciones aumentó sustancialmente entre las familias hispanas", dijo Frohna. "En 1996, el 27 por ciento de esos bebés eran acostados boca abajo, comparado con el 13 por ciento en 1998".La prevalencia del SMIR entre los hispanos disminuyó un 23 por ciento en ese período, una disminución más de dos veces mayor que la observada entre los negros y los blancos no hispanos, agregó.El estudio no investigó las razones por las que algunos grupos étnicos han respondido de manera diferente a la campaña "Dormir boca arriba".




