Rusia hunde la MIR y desafía a la NASA con envío de turista espacial
La estación orbital Mir acelera el ritmo de su descenso en medio de la tensa resignación de Agencia Aeroespacial de Rusia, que desafió hoy a la NASA norteamericana y decidió que pase lo que pase lanzará al espacio al primer turista sideral.
MOSCU.--- La estación orbital Mir acelera el ritmo de su descenso en medio de la tensa resignación de Agencia Aeroespacial de Rusia, que desafió hoy a la NASA norteamericana y decidió que pase lo que pase lanzará al espacio al primer turista sideral.El Centro de Control de Vuelos Especiales (CCVE) informó de que en las últimas 24 horas la plataforma descendió 3.500 metros y de que actualmente se encuentra en una órbita de 224,4 kilómetros de altura.Según el parte del CCVE, la Mir se encontraba hoy a tan solo 4,4 kilómetros de la órbita crítica de 220 kilómetros, la altura que se ha escogido como el momento crítico para hundir el ingenio en el océano Pacífico.En base a los cálculos de los especialistas en balística, todavía no definitivos porque el ritmo de descenso de la Mir cambia cada día, la plataforma alcanzará su órbita crítica entre el 21 ó el 22 de marzo, pero su caída definitiva se producirá el día 23.El hundimiento de la mayor nave espacial jamás puesta en órbita se ejecutará en el curso de un día y en tres etapas, precisó Valeri Lindín, portavoz del CCVE.Según Lindin, los especialistas del CCVE en tres ocasiones encenderán los propulsores de la nave Progress adosada a la Mir para orientar la caída de la plataforma espacial a una zona en el Pacífico, muy apartada de las rutas marítimas.El primer impulso comenzará a las 00.33 GMT del viernes y durará 21 minutos hasta las 00.54, el segundo de las 02.02 hasta las 02.25 y el tercero y definitivo desde las 05.09 hasta las 05.32.Lindín añadió que a partir de este momento, la Mir, con una masa de 137 toneladas, se precipitará rápidamente a través de la atmósfera, donde la fricción la convertirá en una bola incandescente que se podrá observar a simple vista.Entre los objetos curiosos a bordo de la Mir que se reducirán a cenizas hay una biblioteca de más de cien tomos, entre ellos la Biblia y el Corán, una filmoteca y una guitarra eléctrica que tocó alguna vez en el espacio el astronauta alemán Thomas Reiter.También será pasto de las llamas una fotografía de Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la historia, retrato que lleva más de 20 años en órbita porque fue trasladada a la Mir desde la estación espacial Saliut-7, antecesora a la actual plataforma rusa.Sin embargo, entre 20 y 27 toneladas de las estructuras más resistentes no se quemarán del todo, sino que se desintegrarán en unos 1.500 fragmentos de hasta 70 kilogramos, que caerán en forma de una lluvia metálica incandescente entre las 06.30 y 07.00 GMT.Con el fin de la Mir, la estación espacial internacional (ISS, según las siglas en inglés, o "Alfa") se ha convertido en la gran protagonista de la colonización del cosmos en medio de un serio forcejeo entre Rusia y Estados Unidos.La manzana de la discordia es Dennis Tito, un millonario estadounidense que a sus 60 años pagó a Rusia 20 millones de dólares para convertirse en el primer turista espacial de la historia.Serguéi Gorbunov, portavoz de la Agencia Aeroespacial de Rusia, declaró hoy que Tito viajará a la ISS a bordo de una nave rusa Soyuz en compañía de dos cosmonautas rusos a finales del próximo mes de abril.El anuncio de Gorbunov fue la respuesta de Rusia a la decisión de la NASA de impedir a Tito asistir a sesiones de entrenamiento en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Texas."Dennis Tito, independientemente de los entrenamientos en EEUU, forma parte de la tripulación de la nave Soyuz TM", recalcó el portavoz.Gorbunov añadió que los cosmonautas rusos Talgat Musabáyev y Yuri Baturin, quienes rehusaron asistir a los entrenamientos en solidaridad con Tito, recibieron órdenes desde Moscú de continuar las prácticas en el centro estadounidense.La NASA, la Agencia Espacial Europea, además de Japón y Canadá no están de acuerdo con la presencia de "turistas civiles" en la primeras etapas de la construcción de la estación Alfa y han pedido a Rusia que al menos aplace el vuelo de Tito."Un tripulante no profesional, que no tiene instrucción sobre todos los sistemas críticos de la estación, no está capacitado para responder y ayudar en cualquier situación contingente", advirtió la NASA.Para las autoridades estadounidenses, la presencia de Tito en la ISS "representa una carga adicional para la expedición y va en detrimento de la seguridad de la estación".




