Colombia ratifica tratado mundial de cambio climático
La venta de servicios ambientales de Colombia al resto del mundo quedó protocolizada con la firma presidencial de la Ley que ratificó el Protocolo de Kyoto sobre cambio climático, informó hoy la Casa de Nariño.
BOGOTA .- La venta de servicios ambientales de Colombia al resto del mundo quedó protocolizada con la firma presidencial de la Ley que ratificó el Protocolo de Kyoto sobre cambio climático, informó hoy la Casa de Nariño.Con la ley 629/2000, sancionada por el presidente Andrés Pastrana, el país se vinculará a los procesos de decisión internacional relacionados con el cambio climático.La Ley dió luz verde al aprovechamiento, por parte de Colombia, de beneficios en comercio, transferencia de tecnologías y conservación de la biodiversidad nacional.La 'Convención sobre Cambio Climático' comprometió a los países desarrollados a reducir sus emisiones de gases contaminantes que generan el llamado 'efecto invernadero'.Las emisiones de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), oxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFCs), perflurocarbonos (PFCs) y hexafluoruro de azufre (SF6), deben ser reducidas por los países industrializados de acuerdo con una medición realizada en 1999.Por ejemplo: la Unión Europea deberá reducir en ocho por ciento sus emisiones de 'Gases de Efecto Invernadero' (GEI), Estados Unidos debe hacerlo en un siete por ciento y Japón en seis por ciento.Los GEI producen recalentamiento en la superficie terrestre y, por tanto, deshielo de nevados, glaciares y polos que, a su vez, generan desbordamientos, inundaciones y provocan eventos climáticos que afectan la vida productiva y el equilibrio ecológico del planeta.Los países en vía de desarrollo no tienen cuotas de reducción en la emisión de GEI, pero pueden hacer parte de los países que venden servicios ambientales a través de 'Mecanismos de Desarrollo Limpio' para la reducción de emisiones o captura de CO2.Con estos mecanismos, Colombia podría convertirse en receptor de capitales internacionales para inversión en proyectos forestales que, además de reducir la erosión, promuevan el incremento en la oferta de agua dulce y aumenten la producción de madera y productos no maderables, opciones ampliamente generadoras de nuevas fuentes de empleo.La venta de servicios ambientales forestales se basa en la plantación de nuevos bosques que, al crecer, capturan el CO2 de la atmósfera. Por ello, Colombia podrá recibir bonos que servirán para el pago de deuda internacional, aspecto aún no reglamentado del Protocolo de Kyoto.Sin embargo, ya hay consensos --y Colombia se prepara para participar-- sobre los proyectos de reducción de emisiones que obligan a la reconversión tecnológica de una industria para hacer su producción más limpia, al mejoramiento de los sistemas de transporte y a la generación de energía con tecnologías alternativas (eólica, solar o con pequeñas hidroeléctricas).Al ratificar el Protocolo de Kyoto, Colombia se obliga a formular programas nacionales y regionales de información científica y técnica sobre emisiones de GEI, a ejecutar programas de mitigación del cambio climático y a cooperar en el desarrollo, aplicación y difusión de nuevas tecnologías ambientales.La adhesión al Protocolo concuerda con el 'Plan Nacional de Desarrollo Cambio para Construir la Paz' en el fomento al desarrollo regional y sectorial, los compromisos para impulsar el desarrollo sostenible, la protección al medio ambiente y la diversidad, así como con la producción limpia, la incursión de Colombia a los mercados verdes y al desarrollo tecnológico.El Protocolo se encuentra en proceso de reglamentación internacional: no ha entrado a operar porque se necesita la ratificación de, al menos, 55 países.



