España y Colombia firman convenio sustitución cultivos ilegales
Colombia, España y la Fundación Europa América presentaron hoy en Madrid la puesta en marcha de un proyecto piloto en la cordillera central de los Andes colombianos que tratará de reemplazar los cultivos de cocaína y amapola por industrias forestales y de ganadería.
MADRID .- Colombia, España y la Fundación Europa América presentaron hoy en Madrid la puesta en marcha de un proyecto piloto en la cordillera central de los Andes colombianos que tratará de reemplazar los cultivos de cocaína y amapola por industrias forestales y de ganadería.El convenio marco del plan fue firmado por el embajador de Colombia en Madrid, Julio Ardila, el director general del INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Ministerio español de Ciencia y Tecnología), Adolfo Cazorla, y la presidenta de la Fundación Europa América, Pilar de Miguel.El Programa de Gestión Forestal para la Erradicación de Cultivos Ilícitos y Creación de Empleo en Zonas Rurales tendrá un coste de 380 millones de pesetas (casi dos millones de dólares) y una duración de cuatro años, y se podrá en marcha en el departamento de Caldas.La idea del proyecto, que comenzará en enero, es atraer a los campesinos que se dedican al cultivo de coca y de amapola a fuentes de empleo alternativas y permanentes, como la reforestación -se calcula que más de 225.000 hectáreas de bosque amazónico y andino han sido talados por los cultivos ilícitos- y la ganadería.En nombre del Gobierno colombiano, el embajador Ardila expresó su satisfacción por la firma de este convenio, que en el futuro podría enmarcarse en el Plan Colombia, y destacó la importancia de la "solidaridad internacional" para erradicar una práctica "que sólo genera violencia social" y ayudar al proceso de paz en su país.Los alcaldes de la zona se han comprometido a garantizar la protección de los campesinos que inicien las labores de reforestación y de introducción de ganado.Además se llevará a cabo la tala controlada de otros bosques, con la idea de entrar en la industria maderera y de crear aserraderos y plantas de transformación en los próximos años.En las labores técnicas y de formación participarán profesionales españoles y colombianos, y el INIA se encargará de aportar su experiencia para ayudar a crear sistemas de cooperativas, así como para que los productos se adapten a las normas de calidad europeas para su mejor exportación.La elección de Caldas para esta experiencia piloto se debe a que es una zona sin demasiados conflictos y a que sus responsables fueron los primeros en solicitarlo, aunque también se cuenta con peticiones de Huila, Antioquía y Valle.




