Se acabó el servicio militar obligatorio en España
España puso hoy fin a 165 años de servicio militar obligatorio, con la incorporación de los últimos 91.288 reclutas antes de que el Ejército sea completamente profesional.
MADRID.--- España puso hoy fin a 165 años de servicio militar obligatorio, con la incorporación de los últimos 91.288 reclutas antes de que el Ejército sea completamente profesional.La última leva se distribuirá en 65.250 jóvenes para el Ejército de Tierra, 10.875 para la Armada y 14.500 para el Ejército del Aire, a los que habrá que sumar otros 663 jóvenes que serán los futuros oficiales integrados en el Servicio de Formación de Cuadros de Mando.España adaptará así la estructura de su Ejército a la de los países de su entorno y pondrá fin a un modelo que se remonta a la primera mitad del siglo XIX y que fue visto tradicionalmente por los varones españoles como una etapa inevitable de su juventud.Para muchos suponía un freno al desarrollo académico y profesional, sobre todo entre la juventud urbana, pero también era una oportunidad para los más desfavorecidos socialmente, procedentes del medio rural, para viajar y aprender un oficio.La "mili para todos" fue en sus orígenes una conquista social, porque evitó que las familias adineradas compraran la exención militar de sus hijos, sobre todo en tiempos de guerra.El ejemplo histórico más flagrante fue la guerra de Cuba en 1898, año en el que España perdió sus últimas colonias de ultramar, en un conflicto en el que los más pobres fueron la "carne de cañón" de la descomposición definitiva del Imperio español.Por eso, algunos creen que la profesionalización del estamento militar podría conllevar que sean las clases menos prósperas de la sociedad las que vuelvan a constituir la primera línea del Ejército español, ante la perspectiva de un empleo mal pagado pero seguro.En la actualidad, un soldado profesional apenas supera las 70.000 pesetas mensuales (algo más de 360 dólares) y el Ministerio de Defensa tiene problemas para cubrir las plazas profesionales que se han convocado gradualmente en los últimos años.Para 2002, el ministerio de Defensa necesita 80.000 jóvenes que sientan la tentación de ponerse un uniforme para integrarse en las Fuerzas Armadas Profesionales.Tras el último sorteo, realizado por ordenador, el director de Reclutamiento y Enseñanza Militar, Jesús María Pérez, agradeció el "espíritu de solidaridad" a todos los jóvenes que han entrado a formar parte de este reemplazo histórico del año 2001.Pérez anunció que el Ministerio de Defensa prepara la celebración de "toda una serie" de actos de homenaje a los soldados de reemplazo, por "lo que ha significado para la sociedad española y la juventud en particular" el cumplimiento del servicio militar.Sobre la situación en que quedan los 861.743 jóvenes (en su mayoría estudiantes) que están en situación de prórroga, aseguró que se prevé que pasen a la reserva, y sobre los insumisos encarcelados dijo que su situación dependerá del ministerio de Justicia.Casi 30 insumisos (jóvenes que se niegan a hacer el servicio militar y la prestación sustitutoria) cumplen condena en diferentes grados y otros quince se encuentran a la espera de juicio.Miembros del Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) hablaron hoy de "fiesta" al referirse al último sorteo de la "mili", pero dijeron que seguirán trabajando para conseguir la desmilitarización total de la sociedad española.En conferencia de prensa, representantes del MOC afirmaron que "hemos dado un paso muy importante que demuestra que la desobediencia civil es posible" y subrayaron que "aunque sin duda hemos contribuido, esto es un logro de toda la sociedad".Añadieron que "la existencia de los ejércitos es cuestionada hoy por la sociedad sin pudor" y pusieron como ejemplo "el fracaso de la movilización del ejército profesional, que en su última convocatoria sólo consiguió 0,6 solicitudes por plaza".




