Cientos de campesinos huyen diariamente del Putumayo
Al menos cien campesinos colombianos -sobre todo cultivadores de hoja de coca- huyen diariamente del selvático departamento de Putumayo (sur), convertido en un "infierno verde" por los fuertes combates entre la guerrilla de las FARC y los paramilitares y la ofensiva del Ejército para recuperar ese territorio.
PUERTO ASIS - Al menos cien campesinos colombianos -sobre todo cultivadores de hoja de coca- huyen diariamente del selvático departamento de Putumayo (sur), convertido en un "infierno verde" por los fuertes combates entre la guerrilla de las FARC y los paramilitares y la ofensiva del Ejército para recuperar ese territorio."Nos queremos ir de acá cuanto antes para (el vecino) Ecuador o para cualquier parte, esto es un infierno verde", repetían este sábado los labriegos congregados en el aeropuerto de la localidad putumayense de Puerto Asís (1.000 km al sur de Bogotá).Una mujer que estaba sentada en la pista del pequeño aeropuerto con sus tres hijos expresó a los periodistas que a los 300.000 habitantes de Putumayo "los está consumiendo el hambre, la violencia y el olvido del Estado".Según entidades humanitarias, más de 4.000 campesinos han huido en el último mes hacia Ecuador y ciudades colombianas como Bogotá, Neiva (sur), Cali y Pasto (suroeste).Putumayo -también fronterizo con Perú- concentra el 50% de las más de 100.000 hectáreas de cultivos de coca, la materia prima de la cocaína, existentes en Colombia, el primer productor mundial de esa droga.En ese departamento se empezará a aplicar en breve el Plan Colombia de lucha contra el narcotráfico, financiado parcialmente por Estados Unidos y rechazado de manera rotunda por la guerrilla.El ministro colombiano del Interior, Humberto de la Calle, admitió el sábado en Puerto Asís que los campesinos han sido convertidos en "carne de cañón" por los rebeldes y los paramilitares."La gente tiene plena razón, yo me uno a la protesta de este pueblo, venimos a defenderlos de acción de estos grupos que, violando todas las convenciones humanitarias internacioneles, están covirtiendo a la población civil en carne de cañón de este conflicto", dijo el funcionario.De la Calle hizo la declaración ante decenas de lugareños que le reclamaban adoptar acciones urgentes para proveer de alimentos, medicinas y combustibles a los habitantes de Putumayo, departamento bloqueado desde hace un mes por un "paro armado" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).El Gobierno dijo haber enviado a la región 160 toneladas de alimentos en los últimas semanas.Pero los campesinos insisten en que la asistencia gubernamental no es suficiente y que, contra la aseveración de las autoridades, escasean dramáticamente los productos básicos.De la Calle afirmó que el Gobierno del presidente colombiano, Andrés Pastrana, "está respondiendo de manera integral, tanto en la policial y militar, como en el tema de la acción social, el flujo de alimentos y los servicios básicos, para atender a este pueblo que está siendo víctima de una situación terriblemente injusta".Asimismo, el ministro confirmó en Puerto Asís que se creará una comisión con autoridades civiles, obispos católicos y líderes privados de Putumayo para pedir a las FARC y los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia AUC, extrema derecha) que pongan fin a las hostilidades y a los ataques contra la población civil.Un jefe militar de la región, el coronel José Barón, dijo a la AFP que el Ejército ofreció escoltar los camiones que habitualmente transportan los alimentos y combustibles por las localidades de Putumamyo, en un intento por mitigar el desabastecimiento.El comerciante Iván Bolaños manifestó a la AFP que, aunque la propuesta del Ejército es buena, no considera conveniente adoptar la medida, pues la guerrilla podría declarar a los empresarios como "objetivos militares", en el marco del "paro armado".No obstante, otros comerciantes se declararon dispuestos a analizar la iniciativa ante la gravedad del problema, que, según dijeron, ha provocado alzas de hasta el 300% en los alimentos, los combustibles y las medicinas.Un comerciante hizo notar que mientras el transporte de una tonelada de carga le costaba 50.000 pesos (24 dólares) antes del 'paro', ahora le piden un millón de pesos (495 dólares). "Es una situación insostenible", expresó.




