Primer reemplazo de una válvula pulmonar sin abrir el corazón
Por vez primera en el mundo, un equipo de cardiólogos franceses logró reemplazar una válvula pulmonar dañada de un joven enfermo sin abrir su corazón, anunció a la AFP el profesor Daniel Sidi, del servicio de cardiología pediátrica del hospital Necker de París.
PARIS - Por vez primera en el mundo, un equipo de cardiólogos franceses logró reemplazar una válvula pulmonar dañada de un joven enfermo sin abrir su corazón, anunció a la AFP el profesor Daniel Sidi, del servicio de cardiología pediátrica del hospital Necker de París.El paciente, un niño de 12 años, sufría una forma grave de tetralogía de Fallot, llamada también enfermedad azul. Esta afección se caracteriza por la existencia de un agujero entre los ventrículos del corazón y de una válvula pulmonar anormal, cerrada o inexistente."En este caso, la válvula estaba completamente cerrada y el paciente sufría un escape pulmonar importante que obligaba al ventrículo a un exceso de trabajo. Todo ello producía una gran fatiga y un grave sofoco", precisó el cardiólogo, cuyos trabajos son publicados en la revista médica británica The Lancet en su número del 21 de octubre.Fue el doctor Philipp Bonhoeffer, médico alemán que trabajo en el hospital parisiense quien tuvo la idea de replegar una válvula especialmente concebida para los efectos, coserla a un resorte utilizado desde hace tiempo por los cirujanos para reforzar las paredes de las arterias, y hacerla llegar hasta el corazón a través de la vena femoral."El conjunto del sistema fue fijado a un catéter, introducio en la vena al nivel de la ingle y luego empujado hacia el corazón, a través del ventrículo derecho. Allí el sistema fue desplegado, a la manera de un paracaidas", explicó el doctor Bonhoeffer a la AFP.Hasta el presente, ese tipo de malformaciones eran operables, pero solamente a corazón abierto, y los cirujanos estaban obligados a sacrificar la válvula pulmonar y el anillo que la fija a las paredes de la arteria, ya que no existía ningún substituto capaz de reemplazarla durablemente."Las prótesis mecánicas son muy peligrosas porque corren el riesgo de taponarse pese a los pesados tratamientos con anticoagulantes que las acompañan. En cuanto a las válvulas de reemplazo, ya provengan de animales o de hombres, degeneran rápidamente proque se calcifican, menguan y terminan por perforarse nuevamente", precisó Sidi."Elegir el reemplazo periódico de las válvulas dañadas hubiera llevado a los cirujanos a un engranaje de operaciones y reoperaciones a corazón abierto cada vez con más riesgos, puesto que hubiese sido necesario operar a cada enfermo do o tres veces antes de la pubertad, y posteriormente cada cinco a diez años", agregó.Por el contrario, la colocación de la prótesis por vía transcutánea experimentada en el hospital Necker permitirá reemplazar las válvulas dañadas con más bajos riesgos.Unos 1.000 niños nacen cada año en Francia con este tipo de lesiones cardiacas y, según los cardiólgosos, el número de candidatos potenciales a este tipo de operación sería de unos 20.000.




