Rusia, una esperanza energética para Europa
Rusia no podrá responder a las expectativas energéticas europeas a corto plazo hasta dentro de muchos años, estiman los analistas, pese a que Europa confía en que el gas y el petróleo rusos permitirán evitarle crisis energéticas en el futuro.
MOSCU,- Rusia no podrá responder a las expectativas energéticas europeas a corto plazo hasta dentro de muchos años, estiman los analistas, pese a que Europa confía en que el gas y el petróleo rusos permitirán evitarle crisis energéticas en el futuro.El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, quiere proponer a Moscú una "asociación estratégica a largo plazo" que permitiría a Europa no depender más de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y supondría inversiones en Rusia.Este tema, que será abordado en la cumbre Rusia-UE en París el 30 de octubre, será uno de los asuntos principales de la reunión preliminar de altos funcionarios del próximo 12 de octubre en Moscú.Se trata de una propuesta de gran interés económico para Rusia, que posee las mayores reservas mundiales de gas y es el tercer productor de petróleo. "Es exactamente el tipo de inversión que necesita el país", señaló un experto occidental.Pero existen muchos obstáculos a una cooperación de esta índole."La red de exportaciones de crudo no permite aumentar de forma importante el volumen de ventas", señaló Mijail Perfilov, periodista de la revista especializada Petroleus Argus, en el diario de negocios Vedomosti.Los oleoductos sólo tienen capacidad para permitir el paso de un tercio de los 315 millones de toneladas de crudo producidas anualmente.Numerosos oleoductos y puertos de exportación están siendo construidos en la actualidad, pero el Kremlin afronta problemas para financiar estos proyectos.Por su parte, Europa se comprometería a colaborar en la construcción de nuevas infraestructuras, pero una vez que los obstáculos técnicos hayan desaparecido subsistirán otros escollos.Las necesidades energéticas nacionales son ya muy difíciles de cubrir, sobre todo durante el largo invierno ruso.El mercado nacional constituye la prioridad gubernamental. "No tenemos la intención de redistribuir nuestro crudo en el mercado exterior a expensas de nuestro mercado interior", subrayó recientemente el ministro de Petróleo, Alexander Gavrin.Un alza de las exportaciones supondría además presiones sobre los precios interiores. De modo que al Kremlin "no le seducirá demasiado la idea" de impulsar las ventas extranjeras, estimó Stephen O'Sullivan, economista de la sociedad de inversiones UFG. Al menos hasta que no mejore el nivel de vida de la población.Por otra parte, Rusia carece de medios para abastecer simultáneamente al mercado interno y al externo.La producción de crudo está en declive desde comienzos de los años '90, pese a que aumentó un 5% el año pasado gracias a un ligero incremento de inversiones de grupos petroleros, que súbitamente comprendieron la necesidad de explorar nuevos yacimientos.Sin embargo, las inversiones siguen siendo insuficientes y la capacidad para incrementarlas es limitada, opinan los analistas.En cuanto al gas, el monopolio Gazprom podría probar suerte, pero necesita al menos una década para mejorar sus infraestructuras, ya que en la actualidad tiene dificultades para mantener una producción estable y abastecer a sus clientes rusos.




