Apuestas por internet batieron todas las marcas olímpicas
Si el presidente del Comité Olímpico Internacional, el español Juan Antonio Samaranch, definió a los Juegos de Sydney como los mejores de toda la historia, los responsables del mundo de las apuestas por internet estuvieron completamente de acuerdo porque su negocio batió todas las marcas.
SYDNEY .- Si el presidente del Comité Olímpico Internacional, el español Juan Antonio Samaranch, definió a los Juegos de Sydney como los mejores de toda la historia, los responsables del mundo de las apuestas por internet estuvieron completamente de acuerdo porque su negocio batió todas las marcas.La competición olímpica llegó a un país donde sus habitantes son auténticos amantes de los deportes y también adoran al mundo de las apuestas, algo que no era ninguna novedad para nadie, pero si lo iba a ser el nuevo fenómeno informático del Internet, que es otro de los elementos que atrae a los australianos.Más del 40 por ciento de la población, cerca de seis millones de habitantes adultos, se encuentran subscritos a la línea de internet, lo que les dio el elemento perfecto que necesitaban para que con la llegada de los Juegos Olímpicos pudiesen extender su pasión por las apuesta por todo el mundo y convertirlo en un negocio muy lucrativo, a pesar que a nivel local y estatal estaba prohibido.Junto a los australianos, que pudieron apostar vía internauta, los europeos y asiáticos aportaron millones de dólares a la industria de las apuestas a través del internet.Deportes como el baloncesto, que estuvo a punto de generar la mayor sorpresa y humillación en la historia olímpica estadounidense, si su mal llamado "Dream Team" hubiese perdido en las semifinales contra Lituania, el fútbol y el balonmano terminaron siendo los más populares y solicitados por los amantes de las apuestas.Las grandes firmas del mundo de las apuestas que operan en lugares libres de impuestos como son Malta, Gibraltar y Antigua, entre otros lugares del mundo, superaron en un sólo día de competición olímpica más de 30.000 clientes registrados para apostar por internet con ingresos que alcanzaron los 20 millones de dólares.El inicio del atletismo y la definición de equipos y atletas favoritos en los deportes de la natación, hockey sobre hierba, tenis baloncesto y fútbol, incremento la fiebre de las apuestas, especialmente las que llegaban del mundo exterior y de países como Ucrania.El fútbol volvió a ser el deporte que más interés generó entre las personas extranjeras que apostaron vía internet, mientras que los australianos le dieron al juego el lado patriótico al establecer el número de las 33 medallas o más de oro como el reto por el que arriesgaban su dinero."Como sucedió en Atlanta'96, la pasión que siente los europeos, lo americanos y asiáticos por el fútbol les hizo apostar por cada uno de los partidos que se disputaron durante el torneo olímpico", declaró Gerard Duffy, gerente de la firma de apuestas Centrebet. "Lo único que se puede decir con seguridad es que en los Juegos de Sydney se superó la marca de los 18 millones de dólares del pasado mundial".Duffy se refería sólo a las apuestas que registra su compañía, pero su rival, "International All Sports", que tiene unos registros mensuales de 15 millones de dólares en apuestas, admitió que con la competición de los Juegos Olímpicos se habían duplicado los ingresos en el último mes.La profesora Jan McMillan, responsable del Instituto Australiano de Investigación de las Apuestas, dijo que los datos oficiales que se tenían registraban sólo una parte muy pequeña, comparado con el dinero que se mueve a través del mercado ilegal del juego."La realidad es que las personas no pueden sentarse uno al lado del otro para ver un partido de fútbol australiano sin que de por medio este la apuesta, de quien va a realizar el tiro de gol", destacó McMillan. "Las apuestas y el deporte han ido siempre juntos y el problema es que nunca se ha podido establecer un tipo de licencia formal de esta relación".La llegada y desarrollo del Internet, de acuerdo a McMillan, junto con la globalización de algunos deportes como el fútbol y especialmente la competición olímpica ha permitido que el potencial del negocio de las apuestas vía informática sea algo de un crecimiento enorme e insospechado.El equipo que dirige McMillan tiene previsto publicar un estudio de investigación sobre las apuestas deportivas en Australia vía internet, que se estiman pueden llegar hasta un 50 por ciento de incremento cada año.Mientras que a nivel internacional ya existen más de 300 operadores de apuestas a través del internet, dominados por el gigante británico "Ladbrokes", que registra un movimiento de dinero anual superior a los 3.500 millones de dólares.Las áreas del Caribe, Europa con Gibraltar de base, y Jakarta en Asia son los mayores centro de operaciones de las grandes compañías que controlan el mundo de las apuestas.Pero con la celebración de los Juegos Olímpicos, Australia que ya figuraba con 150 millones de dólares anuales gastados vía internet y en competiciones directas, se ha asegurado un puesto dentro del negocio de las apuestas y desea reivindicarlo.




