Betty Cuthbert, paralítica, introdujo la llama en el estadio
Betty Cuthbert, una ex atleta de 62 años que está postrada en una silla de ruedas debido a una esclerosis múltiple, fue la encargada de introducir la antorcha olímpica en el estadio Nacional de Australia, escenario de la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.
Sydney,----.- Betty Cuthbert, una ex atleta de 62 años que está postrada en una silla de ruedas debido a una esclerosis múltiple, fue la encargada de introducir la antorcha olímpica en el estadio Nacional de Australia, escenario de la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.Cuthbert, nacida en Merrylands (Nueva Gales del Sur) en 1938, pudo ver cumplido uno de sus sueños pese a sus impedimentos físicos: hacer realidad la llegada de la llama que representa el espíritu del Olimpismo.La atleta, que mantiene una dura batalla con su enfermedad, se encuentra prácticamente arruinada viviendo de una modesta pensión después de haber perdido 150.000 dólares australianos en un negocio fallido, pese a lo cual nunca consintió en vender sus medallas olímpicas."Venderlas hubiera matado a mi madre, jamás he pensado en hacer algo semejante y nunca lo haré, pase lo que pase", afirmó una de las grandes figuras del deporte australiano.Cuthbert ganó en los Juegos de Melbourne'56 el oro en los 100, 200 y 4x100 metros. Su cuarta medalla dorada la obtuvo en los Juegos de Tokio'64 en 400 metros.El camino de la antorcha olímpica hacia Sydney no ha sido ni muchos menos plácido. Multitud de incidentes, con intentos de robo incluidos, no han podido frenarla. Nadie mejor que Cuthbert podía ser la protagonista de introducirla en el estadio y presentarla ante los más de cien mil espectadores enfervorizados y ante el mundo entero.Fue un momento emotivo, como es habitual en las ceremonias olímpicas, pero en este caso además lo fue especial, puesto que nadie mejor que ella representa el afán de superación, de lucha y humanidad que propaga el deportista olímpico.




