Clinton: aclamado en la ONU, frustrado en oriente medio
Bill Clinton terminó con un sabor agridulce su importante semana de política exterior en Nueva York, ya que tras ser aclamado por su vibrante intervención en la Asamblea General de la ONU, acabó frustrado por no lograr avances en el proceso de paz de Oriente Medio.
NEW YORK .- Bill Clinton terminó con un sabor agridulce su importante semana de política exterior en Nueva York, ya que tras ser aclamado por su vibrante intervención en la Asamblea General de la ONU, acabó frustrado por no lograr avances en el proceso de paz de Oriente Medio.Además, la presencia de Clinton en la Cumbre del Milenio marcó un hito del que muy pocos fueron testigos: su breve encuentro, apretón de manos incluido, con el presidente cubano, Fidel Castro.El presidente estadounidense, que intenta lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos antes del final de su mandato, vio como el que puede ser uno de sus últimos intentos para intentar solucionar las diferencias entre ambas partes sobre Jerusalén caían en el vacío ante la negativa del líder palestino, Yaser Arafat."Esto de Oriente Medio es exasperante", dijo un dolido Clinton al primer ministro irlandés, Bertie Ahern, durante la sesión fotográfica previa a una reunión entre ambos, en una frase que fue escuchada por los reporteros gráficos.Bill Clinton había estado "disponible" durante la mayor parte de la jornada del viernes para el supuesto de que cualquier posibilidad de avance abriera la puerta a un contacto al más alto nivel, pero la posibilidad se esfumó.En cambio, lo que tardará en difuminarse fue su breve encuentro con Fidel Castro.A pesar de que la conversación fue breve, el episodio tiene un carácter casi histórico, ya que se cree que es la primera vez que un presidente estadounidense habla en persona con el dirigente cubano.Clinton explicó que fue Castro quien le buscó y le esperó para lograr el encuentro, y que su reacción fue casi instintiva cuando el cubano le extendió la mano."Había un montón de gente en una fila. Yo estaba hablando con ellos. Me di la vuelta y él (Castro) estaba allí. Aparentemente se había acercado y esperaba", dijo Clinton para restar importancia al encuentro, que sin embargo despertó iras entre algunos miembros de la comunidad cubano-americana.El fracaso en Oriente Medio y el peculiar encuentro con Fidel Castro tal vez taparon un poco el más importante hecho de que Clinton, en su último discurso ante la Asamblea General de la ONU, realizó una valiente defensa de la organización y sus objetivos."Aquellos en mi país y otros lugares que creen que podemos pasar sin la ONU o imponer nuestra voluntad sobre ella no comprenden la historia ni entienden el futuro", afirmó Clinton, quien recibió una fuerte aclamación de los demás jefes de Estado o Gobierno asistentes.En Nueva York, Clinton mantuvo las que pueden ser sus últimas reuniones realmente importantes con los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Jiang Zemin, respectivamente, porque cuando los vuelva a ver, a finales de noviembre, se conocerá cuál será el próximo presidente de Estados Unidos.Sin embargo, las cumbres de este tipo, que despertaban grandes pasiones durante la Guerra Fría, se están convirtiendo en un hecho corriente, por lo que, a pesar de su importancia, pierden interés."Las cumbres ya no tienen el dramatismo de antes", reconoció un portavoz de la Casa Blanca,Más aún cuanto Clinton hizo pública su decisión de dejar a su sucesor la decisión final de poner en marcha el polémico proyecto estadounidense de crear un sistema de defensa antimisiles, lo que eliminó de la mesa el principal punto de discordia con Pekín y Moscú.Las reuniones con Putin y Jiang no estaban preparadas para tomar decisiones, sino para continuar el proceso de cooperación de Estados Unidos con las otras dos potencias.La reunión con el presidente chino permitió a Clinton asegurarle que el acuerdo comercial entre ambos países, que es una de las piezas más importantes de la política exterior del segundo mandato presidencial, estará aprobado en un par de semanas como mucho.Durante esta ajetreada semana, el presidente estadounidense mantuvo contactos con otros dirigentes, como el mandatario boliviano, Hugo Bánzer, con quien trató el "Plan Colombia" y el narcotráfico, y a quien prometió estudiar un aumento de la cooperación económica.En vísperas de la importante reunión de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) del domingo, Clinton también insistió al príncipe heredero saudí para que esa organización adopte medidas que permitan reducir el precio del crudo, ante el riesgo de una recesión económica que también afectaría a los países productores.




