Líderes de América Latina traen su propia agenda a Cumbre del Milenio
Los presidentes de América Latina trajeron su propia agenda a la Cumbre del Milenio, aprovechando la reunion más importante de la historia de la ONU para plantear reclamos en materia de lucha antidroga, deuda externa, apertura comercial y no injerencia.
NUEVA YORK - Los presidentes de América Latina trajeron su propia agenda a la Cumbre del Milenio, aprovechando la reunion más importante de la historia de la ONU para plantear reclamos en materia de lucha antidroga, deuda externa, apertura comercial y no injerencia.147 jefes de Estado o Gobierno desfilaron durante tres días por el podio de la Asamblea general de la ONU para debatir la adaptación del organismo internacional a los desafíos del milenio que se inicia, pero la mayoría de los mandatarios latinoamericanos a menudo se apartaron de ese objetivo para insistir en sus intereses específicos.El presidente de Perú, Alberto Fujimori, que centró su intervención este viernes en el combate al narcotráfico, propuso que los recursos incautados a los traficantes de drogas sean entregados a los países pobres para financiar la estrategia de sustitución de cultivos."Es preciso encontrar mecanismos que, sin vulnerar el derecho a la reserva de cuentas bancarias de otro origen, nos permitan que estos recursos mal habidos puedan ser confiscados en beneficio de los países pobres", dijo Fujimori.Se estima que el negocio de la droga, que se vende principalmente en los países desarrollados, produce anualmente unos 500.000 millones de dólares.El presidente colombiano Andrés Pastrana, cuyo país produce un 90% de la cocaína que entra a Estados Unidos, aprovechó la Cumbre para tratar de recabar apoyo a su controvertido Plan Colombia de 7.500 millones de dólares de lucha antidrogas y paz con la guerrilla, que ha provocado reticencias entre los países vecinos y en organizaciones humanitarias."Colombia solo no puede combatir el narcotráfico", repitió Pastrana en la ONU y en múltiples reuniones y entrevistas que sostuvo en Nueva York.La deuda externa que agobia Ecuador fue el tema principal que abordó el presidente ecuatoriano Gustavo Noboa, que aprovechó el micrófono del escenario mundial para llamar a una condonación de la deuda de los países pobres.En junio pasado, la deuda externa de Ecuador alcanzaba 14.073 millones de dólares, según el estatal Banco Central (BC).El presidente de Uruguay, Jorge Batlle, denunció el proteccionismo, proclamando ante la Cumbre que sólo una verdadera apertura de mercados permitirá superar los aspectos negativos de la globalización.Defendió el derecho de los países en desarrollo a vender sus productos, afirmando que "una de las tareas más importantes de la ONU en el próximo milenio debe ser la de asegurar nuestro derecho a crear y producir y nuestro derecho a ofrecer y vender lo producido".Por su parte, el líder cubano Fidel Castro arremetió una vez más contra el mundo unipolar, declarando que Cuba "no aceptará jamás" que "una superpotencia decida todo".El presidente cubano volvió ademas a acaparar el show en una reunión de Naciones Unidas, al protagonizar un breve encuentro y apretón de manos con el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, hecho sin precedentes en 40 años de conflictivas relaciones entre los dos países.Señaló además con firmeza que "el principio de la soberanía y la no injerencia, no puede ser sacrificado en aras de un orden explotador e injusto en el que, apoyada en el poder y su fuerza, una superpotencia hegemónica pretende decidirlo todo".El presidente saliente de México, Ernesto Zedillo, quien se despidió este viernes de la comunidad internacional, enfatizó también en el principio de no injerencia en los asuntos internos, congratulándose de que la Declaración del Milenio ratifique ese principio.Además, los presidentes de América Latina aprovecharon la histórica cita para lanzar paralelamente una fuerte ofensiva en búsqueda de inversiones para sus alicaídas economías.Como parte de su ofensiva de seducción, el presidente chileno, Ricardo Lagos (socialista), y el de Venezuela Hugo Chávez, así como sus colegas de Colombia, Ecuador, etc., celebraron entrevistas y reuniones en las que promovieron una visión optimista de las economías de sus países, llamando a los inversores a participar en los procesos de privatizaciones actualmente en curso en los países de la región.Por su parte, el viaje del presidente de Perú fue opacado por el caso de la estadounidense Lori Berenson, que fue condenada en 1996 a cadena perpetua por una corte militar peruana.En ruedas de prensa e incluso en un almuerzo con inversionistas este viernes en un gran hotel neoyorquino, Fujimori debió responder, una y otra vez, a preguntas sobre la neoyorquina, que según se anunció recientemente, será nuevamente enjuiciada en el fuero civil.Fujimori explicó que esta decisión se debe a evidencia apuntando a que Berenson, cuyo caso ha provocado tensiones entre Washington y Lima, no es líder de un grupo terrorista.




