Castro a la ONU tras exitosa campaña en torno a Elián
El presidente de Cuba, Fidel Castro, némesis comunista de Estados Unidos durante cuatro décadas, llegará esta semana a Nueva York para la Cumbre del Milenio, en la cresta de una ola política producto de la saga del niño Elián González.
LA HABANA.--- El presidente de Cuba, Fidel Castro, némesis comunista de Estados Unidos durante cuatro décadas, llegará esta semana a Nueva York para la Cumbre del Milenio, en la cresta de una ola política producto de la saga del niño Elián González.Más allá de las relaciones estadounidense-cubanas, piedra angular de su controvertida carrera política, es seguro que Castro aproveche también su visita al "corazón del imperialismo" para proyectar sus puntos de vista sobre la necesidad de reformas radicales para salvar al mundo del desastre."Fue simplemente demasiado tentador como para que él desaprovechase esta cumbre", dijo un diplomático occidental, luego del sorpresivo y tardío anuncio de la visita de Castro, que sería apenas su cuarta visita a Estados Unidos durante su permanencia en el poder desde hace 41 años.La decisión de Castro de asistir a la megarreunión de las Naciones Unidas fue probablemente inspirada en parte, dicen analistas y diplomáticos, por la exitosa conclusión para Cuba de la prolongada batalla por la custodia de Elián, el niño de seis años que sobrevivió a un trágico naufragio en noviembre de 1999.La disputa de siete meses en torno a Elián, que resultó en el retorno del niño a Cuba el 28 de junio, ha contribuido a aislar a los cubano-estadounidenses anticomunistas de línea dura y a fortalecer la posición de los grupos norteamericanos que favorecen el relajamiento de las sanciones económicas y comerciales contra Cuba.Castro, de 74 años, está por lo tanto interesado en hacer énfasis en lo que percibe como un momento de ventajas políticas sin precedentes y de atención internacional para su nación caribeña, dicen analistas.Más allá de eso, el canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque, delineó en los últimos días lo que probablemente serán los temas principales de la intervención de Castro en la cumbre: igualdad para el Tercer Mundo y la reforma de las Naciones Unidas, en especial en el Consejo de Seguridad.La ONU debe garantizar estabilidad "para todos, grandes y pequeños, desarrollados y pobres, y no sólo la paz para un grupo pequeño y poderoso de naciones", dijo Pérez a corresponsales extranjeros.Haciéndose eco de los puntos de vista de su jefe, Pérez dijo que Cuba presionará para cambiar "un orden económico internacional injusto e insostenible, causante de la pobreza, de la miseria creciente, del hambre que se abate hoy sobre un porcentaje creciente de la población del planeta".El propio Castro, durante el fin de semana, calificó la cumbre de la ONU como "una reunión para salvar el milenio".La Habana, que por motivos de seguridad normalmente mantiene en secreto los desplazamientos de Castro, no informó sobre sus planes de viaje o los detalles de su agenda. A menudo, la partida de Castro no se anuncia sino hasta que su avión ha despegado.La Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana confirmó el martes que se había entregado una visa para Castro el fin de semana.Un ex líder guerrillero que en 1959 llevó a fundar la Revolución cubana y ahora uno de los líderes mundiales de más prolongado tiempo en el poder y más reconocibles de inmediato, es probable que Castro sostenga una serie de reuniones en Nueva York, al margen de la cumbre.Esas reuniones podrían ser con otros líderes internacionales, políticos estadounidenses, grupos solidarios con Cuba, y otros que simpatizan con el gobierno de la isla.El canciller Pérez --y quizá el propio Castro-- se propone sostener contactos con grupos moderados entre los exiliados cubanos, para agradecerles su apoyo por el retorno de Elián y la modificación del embargo estadounidense.Siempre un astuto publicista, Castro podría dar otro paseo por Harlem, donde trasladó a su delegación a un hotel de cuarta clase, durante su visita a Nueva York en 1959, en un hecho que se tornó célebre.Cualquier cosa que diga y donde sea que vaya, algo es seguro: el ahora de canosa barba pero todavía robusto Castro atraerá, como siempre, la atención de los medios y del público.La fascinación ha aumentado dado que no ha salido de Cuba desde que asistió en Brasil a una cumbre, a mediados de 1999, y que su último viaje a Estados Unidos, también para una reunión de la ONU, fue hace cinco años.Aun antes de que La Habana anunciase su probable comparecencia en Nueva York, sus enemigos estaban tomando medidas preventivas.Un legislador anticastrista de origen cubano, el republicano por el estado de la Florida en la Cámara de Representantes Lincoln Díaz Balart, un pariente lejano de Castro, instó al presidente Bill Clinton a denegarle la visa.Tratando de evocar un escenario al estilo Pinochet, Díaz Balart agregó que aún si a Castro se le otorgase una visa debería de arrestársele por "crímenes contra la humanidad".El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, también atacó a Castro el viernes, calificándolo de "asesino" de quien Estados Unidos "no debería de engañarse pensando (...) que es algún tipo de benévolo dictador".




