Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

ONU enfrenta el tercer milenio con el reto de modernizarse

Las Naciones Unidas se enfrentan al siglo XXI con el reto abierto de modernizar su estructura, funcionamiento e imagen para seguir siendo relevantes en la esfera internacional y tener los recursos para mostrar su efectividad.

ONU .- Las Naciones Unidas se enfrentan al siglo XXI con el reto abierto de modernizar su estructura, funcionamiento e imagen para seguir siendo relevantes en la esfera internacional y tener los recursos para mostrar su efectividad.
Sin embargo, casi todos coinciden, asimismo, en que la respuesta a estos interrogantes pasa, necesariamente, por asegurar una mayor sintonía y entendimiento con el principal socio fundador, protagonista y contribuyente de la institución, Estados Unidos.
"Sin una buena relación Washington-Nueva York es difícil que el sistema de la ONU funcione bien y sea útil en su misión principal de mantener la paz en el mundo", señaló a EFE John Hirsch, vicepresidente de la Academia Internacional de la Paz, una organización privada especializada en analizar esta institución.
"Estados Unidos puede ser el freno o el acelerador de la ONU. Puede, como ha demostrado, frustrar su capacidad de actuar o darle un impulso que ningún otro país o grupo de países es capaz. En gran manera todo depende del inquilino de la Casa Blanca", resaltó.
Jeffrey Laurentti, director de Análisis de la Asociación de la ONU de EEUU, señaló que, por el momento, no está claro que ninguno de los dos candidatos a la presidencia de EEUU en noviembre, el republicano George Bush o el demócrata Albert Gore, estén dispuestos a colocar a la ONU en el centro de su radar político.
"Estados Unidos siente que no controla la ONU y eso alimenta su aislacionismo -agregó Laurentti-. Toda reforma que pueda entenderse como un paso hacia unas Naciones Unidas más autónomas o más capaces de ser un 'gobierno mundial' será rechazada de plano. Y a los demás países les falta el carácter o la decisión para forzar otra cosa".
Las muestras de desinterés por parte de EEUU son claras. Basta señalar sus deudas -unos 1.800 millones de dólares-, su exigencia de reducir su cuota económica y su renuncia a rubricar dos de los instrumentos más importantes negociados últimamente: el Tribunal Penal Internacional y el Tratado de Minas Antipersonales.
"Nada es eterno -ni para bien ni para mal- pero antes de que Washington se acerque significativamente es necesario que la ONU reconstruya su credibilidad y tenga éxito es su propósito de prevenir la guerra y mantener la paz", concluyó Laurentti.
Sin este ímpetu político de EEUU, la organización no parece tener o haber encontrado el camino para reformarse en profundidad y reducir su déficit democrático -entre sus órganos y sus cargos principales-, ni para consolidar estructuras que la permitan ser más efectiva, menos burocrática y más cercana a los pueblos.
La falta de consenso entre sus Estados miembros (la ONU no es más que la suma de las voluntades de los gobiernos de los países que la componen) ha colocado en un callejón sin salida la reforma del Consejo de Seguridad, un órgano que refleja una realidad caduca y que cierra el siglo como la principal asignatura pendiente.
Los profundos desacuerdos afectan no sólo a como ampliarlo -número total o calidad de los nuevo socios- sino también a cómo lidiar con el espinoso asunto del veto -?eliminarlo, limitarlo, redefinirlo?-, tema que los cinco permanentes no quieren ni tocar.
"Creo que es un debate estéril -resaltó Hirsch-. No habrá a corto plazo ningún movimiento. Nadie tiene claro que un Consejo ampliado a 20 ó 21 miembros pueda ser más efectivo".
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha intentado en este caótico ambiente hacer progresar la organización en cualquier dirección posible: definiéndola filosóficamente (intervenciones humanitarias, defensa de los derechos humanos, lucha contra la pobreza, etc), reduciendo su burocracia, haciéndola relevante en conflictos importantes (Irak por ejemplo) aunque enfureciera a alguna superpotencia, y obligándola a una autocrítica pública de sus fracasos más sonados en Ruanda y Bosnia.
Tranquilo pero firme y decidido, Annan es consciente de que la supervivencia de la ONU depende de un difícil equilibrio entre los intereses y aspiraciones de países grandes y pequeños, y de la imaginación que tenga para construir un mecanismo de resolución de conflictos y mantenimiento de la paz efectivo, con más profesionalidad que la demostrada en estos últimos 55 años.
Por eso, el informe de la comisión especial que formó al respecto ha recomendado hace unos días unas unidades de "cascos azules" más estructuradas, armados, con servicios de información, y preparados para actuar rápidamente, sin llegar a proponer un "Ejército permanente azul", idea que hoy tiene más opositores que seguidores.
La Cumbre del Milenio se supone que debe servir para saber qué Naciones Unidas quieren sus "propietarios".
El riesgo pueda radicar en que después de tres días de discursos, reuniones y debates los jefes de Estado abandonen Nueva York sin haberlo definido. Entonces, la ONU seguiría pareciéndose mucho a un barco a la deriva y la responsabilidad sería de todos, grandes o pequeños.

Ahora en directo

ver programaciónver programas

Programas Recomendados

Síguenos en

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: Radio Colombia

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir