Chelsea, una hija cada vez más influyente en las decisiones de su padre Clinton
Después de las polémicas del pasado sobre el rol de la activísima Hillary en las decisiones de Bill Clinton, ahora también Chelsea, la hija del matrimonio, está siendo criticada por los medios norteamericanos por el mismo motivo: ingerencia en la política presidencial.
WASHINGTON.--- Después de las polémicas del pasado sobre el rol de la activísima Hillary en las decisiones de Bill Clinton, ahora también Chelsea, la hija del matrimonio, está siendo criticada por los medios norteamericanos por el mismo motivo: ingerencia en la política presidencial.Algunos medios sostienen que durante el reciente viaje presidencial a Africa, Chelsea, estudiante de la Universidad de Stanford, habría convencido a su padre para que lanzara un llamado contra la práctica de las venganzas tribales en Burundi.Además, Chelsea habría ayudado al presidente, durante el largo viaje aéreo, a escribir el discurso pronunciado por Clinton en la Asamblea Nacional de Nigeria.Con Hillary empeñada en la campaña electoral por una banca en el Senado, Chelsea se convirtió en una presencia constante al lado del padre en sus viajes internacionales.La joven estuvo con su padre en julio en la residencia de Camp David durante la fallida cumbre por la paz en Medio Oriente y en el vértice económico en Japón.Más recientemente, Chelsea acompañó al presidente a Africa y a Medio Oriente y también, en la visita de hoy a Colombia.La Casa Blanca negó que la estudiante haya participado en la elaboración de los discursos paternos o en discusiones de política internacional."Su apoyo es puramente moral", dijo un funcionario del gobierno al cotidiano Daily News.Las fotografías de Chelsea conversando muy entretenida con el consejero para la seguridad nacional Sandy Berger, tomadas en los últimos viajes presidenciales, fueron calificadas como "irrelevantes" por la Casa Blanca con el argumento de que no tenían carácter político.La Casa Blanca negó también que Chelsea haya provocado un retardo en la partida del Air Force One, el avión presidencial, en el reciente viaje de retorno de Egipto.El avión permaneció parado en la pista durante algunos minutos mientras Clinton ya estaba a bordo, esperando la llegada de Chelsea.La joven no estaba atrasada, sino en perfecto horario, señalaron en la Casa Blanca, donde agregaron que Clinton, que había llegado antes a propósito, participaba en el avión de un importante coloquio con su enviado especial a Medio Oriente, Dennis Ross.




