Clinton ya produjo "milagros" en ciudad colombiana de Cartagena
El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, quien llegará el miércoles a Colombia para una corta visita, es considerado por muchos habitantes de Cartagena como un santo debido a que el sólo anuncio de su viaje produjo "milagros".
Por Luis Jaime AcostaCARTAGENA, Colombia.--- El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, quien llegará el miércoles a Colombia para una corta visita, es considerado por muchos habitantes de Cartagena como un santo debido a que el sólo anuncio de su viaje produjo "milagros".En esta ciudad de 900.000 habitantes, habitual escenario de reuniones cumbres y visitas diplomáticas, se describe como "milagros" lo que sucede desde hace una semana, cuando se iniciaron varias obras públicas que por años estuvieron paralizadas.Las obras de embellecimiento --como la construcción de caminos peatonales, y pintura y lavado de muros--, se iniciaron pese a que la alcaldía de la ciudad aseguró por años que no las podía realizar por falta de recursos económicos.Pero la más convencida de todos los cartageneros de que Clinton es un santo y que hace milagros, es Antonia Sarmiento, una mujer de 73 años, a la que la alcaldía le reconstruyó una casa de madera y tejas metálicas en la que vivía en un barrio obrero desde 1948.Clinton se desplazará hasta el sector en donde vive la anciana para inaugurar junto con su homólogo colombiano, Andrés Pastrana, el Palacio de la Justicia.Para evitar que el mandatario de Estados Unidos viera la pobreza extrema en que vivía la mujer y su familia, la alcaldía ordenó demoler su antigua casa y construirle una de ladrillos, según reconoció la misma mujer.Es tal el agradecimiento de la anciana que sacó un recorte de una revista en la que se publicó una fotografía de Clinton y a diario lo alumbra con dos veladoras, como si fuera un santo. UN PRESIDENTE VENERADO"Para mi el presidente Clinton es un santo porque gracias a su visita me construyeron una casa de verdad, la que yo no pude levantar en 52 años", dijo Sarmiento a Reuters en medio de una pequeña habitación mientras miraba la foto del presidente de Estados Unidos iluminada por las veladoras sobre una vieja mesa de madera.Pero esta mujer no es la única persona que asegura que Clinton es un santo que hace milagros."No había dinero para construir obras que hicieron falta durante años, pero de un momento apareció y se iniciaron, es un milagro", aseguró Alfredo Montero, un taxista de 53 años.La mayoría de los devotos de Clinton está en el ejército de desempleados de esta ciudad, que en septiembre de 1999, cuando se realizó la última encuesta, alcanzó 22,8 por ciento de la fuerza laboral, uno de los más altos del país, que en la actualidad es de 20,4 por ciento, el mayor de América Latina.Willian Castro, quien llevaba tres años sin trabajo, consiguió que lo emplearan para realizar obras de mantenimiento en las calles de la ciudad."Conseguí trabajo por un milagro de Clinton, ojalá que el presidente de Estados Unidos viniera por lo menos una vez al año", declaró.Los habitantes de Cartagena aseguran que los milagros de Clinton son tan palpables que 1.500 desempleados consiguieron un trabajo temporal, desaparecieron los indigentes de las calles y varios sectores abandonados se recuperaron y embellecieron.Clinton realizará una breve visita a la ciudad para implementar un paquete de ayuda de 1.300 millones de dólares, destinado a respaldar la lucha de Colombia contra el narcotráfico y la guerrilla izquierdista.




