Colombiano en caso Hiett dice que EEUU encubrió red de la heroína
Un ex chofer de la embajada deWashington en Bogotá acusó a oficiales estadounidenses deencubrir la envergadura de una red que enviaba heroína y de laque hacían parte un ex comandante militar de la misióndiplomática y su esposa.
BOGOTA - Un ex chofer de la embajada deWashington en Bogotá acusó a oficiales estadounidenses deencubrir la envergadura de una red que enviaba heroína y de laque hacían parte un ex comandante militar de la misióndiplomática y su esposa.El ex chofer y ex guardia personal Jorge Ayala, confinado en una prisión al sur de Bogotá pendiente de una solicitud deextradición de Estados Unidos acusado de estar comprometido enlos envíos de heroína, denunció queun oficial de la DEA ayudó a pasar la droga, mientras marinosnorteamericanos se hicieron los ciegos.La entrevista se realizó el jueves de la semana pasada, peroReuters mantuvo la historia en espera de respuestas a preguntasformuladas sobre el caso a la embajada estadounidense, la DEA yel Departamento de Ejército.El antiguo jefe de Ayala, el coronel James Hiett, excomandante del Grupo Militar y encargado de operaciones delejército estadounidense y de los funcionarios antinarcóticos enColombia, debe ser sentenciado esta semana en una corte de NuevaYork después que admitió haber ocultado evidencia del lavado dedinero recibido por los envíos de unos seis kilos de droga.La sentencia vendrá dos semanas después de que el Congresoestadounidense aprobó un paquete de ayuda de 1.300 millones dedólares, mayoritariamente militar, para apoyar a Colombia en lalucha contra el narcotráfico y la guerrilla izquierdista.La esposa del oficial, Laurie de Hiett, recibió en mayo unaorden de arresto de una corte de Brooklyn por cinco años, despuésque se declaró culpable de pasar de contrabando la heroínavalorada en unos 700.000 dólares a Nueva York en seis paquetesque envió a través del servicio de correo de la embajadanorteamericana en Bogotá entre mayo y junio de 1999.EMBAJADA SIN AUTORIDAD MORALLaurie de Hiett aseguró ante la corte que previamente habíarecibido tratamiento por adicción a la droga.El Departamento del Ejército respondió el martes que todavíase investiga la red que operó desde la embajada, pero declinódecir si el oficial de la DEA nombrado por Ayala erainvestigado.El caso, que estalló el año pasado, causó una tormentainternacional sobre la misión diplomática estadounidense enBogotá, considerada hasta entonces como una fortaleza en laguerra antidrogas de Washington en América Latina."Qué autoridad moral tiene la embajada americana para pedirmi extradición cuando hay un grupo de narcotraficantes en suspropias líneas que están cubiertos por las autoridadesamericanas", dijo Ayala en la entrevista."Ellos quisieron mantener limpio el nombre del Grupo Military de la embajada. Esto también involucró al coronel (Hiett) y aloficial de DEA. ¿Y qué pasa con los marines y la compañía deseguridad?", comentó.El coronel Hiett fue inicialmente absuelto de culpabilidadpor investigadores del ejército. Pero luego bajo la insistenciadel Servicio de Aduanas de Estados Unidos admitió tener relacióncon el caso.Una fuente gubernamental estadounidense dijo que la DEAdirigió una investigación interna contra el funcionario basadohasta recientemente en Bogotá, pero no tomó ninguna acción.CONVIVIENDO CON LOS CAPOS DE LA DROGAUn portavoz de DEA en Washington dijo que el caso se habríaenviado a la oficina del procurador para revisión si algunaevidencia de actividad delictiva se hubiera encontrado.Ayala, quien trabajó como chofer del Grupo Militarestadounidense durante 15 años, fue arrestado en febrero ypermanece confinado en una celda del pabellón de alta seguridadde la Cárcel La Picota, junto a algunos de los jefes de la drogamás notorios de Colombia."Ellos están intentando presentarme como si yo fuera un capode la droga," dijo Ayala, quien vivió en un apartamento alquiladoen un barrio de la clase obrera del noroeste de Bogotá.En el interrogatorio inicial el año pasado, Ayala dijo a losinvestigadores del ejército estadounidense que él ayudó a laesposa de Hiett a obtener droga en Bogotá. En una declaraciónposterior se retractó, diciendo que Hiett lo presionó.Ayala dijo a Reuters que Hiett compró un Jeep Gran Cherokeecon los beneficios de las ventas de droga de su esposa. Elcoronel ha admitido que pagó unas facturas con las ganancias delas ventas de droga de su esposa y guardó algo del dinero en unacaja fuerte de la embajada.Durante su declaración, Laurie Hiett dijo que su marido notenía el conocimiento de antemano de que ella estaba enviandodrogas a través del servicio de correo de la embajada que élcontroló como cabeza del Grupo Militar. Ella aseguró que mandópor correo los paquetes como un favor a Ayala.Un portavoz de la embajada en Bogotá rechazó comentar el casopero dijo que la seguridad normalmente examina todos los paquetesque entran al edificio diplomático.




