Productores cafeteros listos a retener 600 mil sacos del grano
Costa Rica está preparada para retener 600.000 quintales de café a partir del 1 de octubre y cumplir así con un acuerdo de la Asociación de Países Productores de Café (APPC) cuyo objetivo es la recuperación del precio de este grano.
COSTA RICA .- Costa Rica está preparada para retener 600.000 quintales de café a partir del 1 de octubre y cumplir así con un acuerdo de la Asociación de Países Productores de Café (APPC) cuyo objetivo es la recuperación del precio de este grano.El director ejecutivo del Instituto Costarricense del Café (ICAFE), Juan Bautista Moya, afirmó que esta cantidad supone el 20 por ciento de la producción exportable de la cosecha de la temporada 1999-2000, de 3,61 millones de sacos.El resto de la producción es para el consumo interno.Moya dijo al diario "La República" que Centroamérica, Colombia y México tienen que sumarse el 1 de octubre al esquema de retención acordado recientemente por la APPC.Sin embargo Brasil, el primer productor mundial, deberá hacerlo a partir del próximo lunes, día 19, cuando entra en vigor el acuerdo, por estar en periodo de cosecha.El objetivo de estas retenciones es elevar los precios del quintal (un quintal equivale a 46 kilos) de café a 125 dólares en los mercados internacionales, ya que el actual apenas supera los 90 dólares, explicó Moya.El acuerdo establece que si se alcanzan los 135 dólares por quintal, el porcentaje retenido se reduciría al diez por ciento de la cosecha exportable.Moya afirmó que se han puesto en marcha mecanismos como el control interno y la retención física del grano, que incluye el almacenamiento y la disposición en bodegas, y aseguró que los productores nacionales están preparados, lo que garantizará que Costa Rica cumpla con el acuerdo.Por otro lado, el vicepresidente de la Cámara de Cafetaleros, Carlos Alfaro, afirmó que este mecanismo tiene la ventaja de que permite verificar el cumplimiento de otros países."El éxito de la retención depende de la disciplina de todos los países", subrayó el productor.Alfaro afirmó que los efectos del almacenamiento no serán inmediato, pues se requiere que los países compradores vean reducidos sus inventarios a unos quince millones de sacos, cerca de la mitad de las exportaciones de Brasil (entre 28 y 30 millones de sacos)




